El Foro “Derecho a la alimentación y usos del suelo en la Sabana de Bogotá”, realizado por la Gobernación de Cundinamarca y la Corporación Cactus, destacó que todas las cadenas productivas tienen que ver con la alimentación y salud de los cundinamarqueses


Con el fin de promover un escenario para generar propuestas que contribuyan en el mejoramiento de la situación alimentaria y el desarrollo rural en la Sabana de Bogotá, se realizó el foro “Derecho a la Alimentación y uso del suelo”, liderado por la Gobernación de Cundinamarca y la Corporación Cactus.

Durante el ejercicio de participación comunitaria, se dieron a conocer alternativas elaboradas por las autoridades y las organizaciones sociales en torno al derecho a la alimentación, la seguridad, la autonomía y la soberanía alimentaria en la región y en el país.

Fabio Lozano, asesor de la Secretaría de Agricultura departamental, explicó que la Administración Departamental trabaja en la construcción de la Política Pública de Seguridad Alimentaria, estrategia que involucra a todas las cadenas productivas y, como componente especial, el uso adecuado del suelo. En este sentido, uno de los elementos es promover la producción de alimentos para el autoconsumo y algunos excedentes para garantizar la sostenibilidad.

“En 2015 se apoyarán 1500 pequeños productores y continuaremos con el programa de las huertas caseras; avanzamos también en el apoyo para el mejoramiento de praderas en beneficio de los pequeños productores de leche”, agregó el experto.

Los representantes de la administración departamental manifestaron también que la seguridad alimentaria se garantiza desde el nacimiento con la promoción de la lactancia materna y explicaron que en Cundinamarca funcionan dos bancos de leche, uno en Fusagasugá y otro en Facatativá, proyectos de seguridad y soberanía alimentaria que se trabajan conjuntamente con las Secretarías de Agricultura, Salud y Desarrollo Social.

Por su parte, la Corporación Cactus presentó el segundo informe Derecho a la Alimentación en la Sabana de Bogotá, realizado en 28 municipios, el cual analiza componentes como uso del suelo, producción de alimentos y propiedad de la tierra.

El informe destaca el crecimiento urbano significativo en los municipios de la Sabana y que gran parte de los suelos productivos para alimentos se dedican para pastoreo, por lo cual consideran fundamental trabajar para garantizar la alimentación y nutrición adecuadas para la población resaltando la identidad campesina y protegiendo los territorios rurales.