Dentro del municipio de Fusagasugá existen dificultades de tipo legal debido a que los propietarios de varios terrenos no han querido aceptar las condiciones de los contratos de compraventa, esto sin contar diferentes tropiezos que se han generado en tramos ubicados en otros sectores por donde pasará la vía.


Pese a los anuncios de una próxima entrega de la doble calzada autopista Bogotá-Girardot, siguen presentándose conflictos que postergan la culminación del proyecto.

Tal es el caso de una familia fusagasugueña que pese a haber recibido buena parte de los pagos, insiste en hacer cumplir trabajos que garanticen la preservación de un humedal y una edificación del siglo XVII, los cuales se ven amenazados por el trazado de la autopista.

De una parte resulta que en la zona donde se debe ampliar la calzada existe un nacedero y reservorio de agua, en donde pernoctan cada año miles de aves migratorias las cuales, de aceptarse lo que quiere el Ministerio del Transporte, se estaría depredando una formación natural absolutamente necesaria para la supervivencia de las aves migratorias. De no defenderse se estaría atacando directamente al ecosistema.

Además en la misma área existe una vieja pero muy bien preservada casona, la cual fue declarada patrimonio histórico por la Alcaldia de Fusagasugá hace algo más de 15 años.

Allí, en 1.750, el oidor Alfonso Albornoz ordenó fundar a Fusagasugá, razón por la cual, sus actuales dueños, pidieron la construcción de una estructura especial que garantice su conservación por el valor incalculable que representa no solo para la Ciudad Jardín sino para el país.

En opinión de expertos la permanente circulación de poderosas y pesadas máquinas, es decir tractocamiones de carga, amenazas seriamente la edificación por el ruido y el mismo movimiento natural a su paso por el área. Afirman además que la permanente onda que producen estos tipos de automotores, tarde o temprano, de no adoptarse estructuras de defensa especiales, quedará en ruina en corto tiempo.

«Estas condiciones expresamente suscritas en el documento de compraventa no han sido cumplidas por el Ministerio del Transporte que quiere, “a costa de los que sea”, terminar la doble calzada sin medir las fatales consecuencias ya referidas», explicó uno de los afectados.

Por otro lado se afirma que también existen tramos con algún tipo de inconveniente principalmente en territorio de Granada, Súbia y Silvania, en donde las condiciones deleznables del terreno afectan la estabilidad de la importante arteria, obligando a la ingeniería a acudir a técnicas especiales las cuales, sin embargo, no han sido suficientes hasta ahora.

Fuente: Noticiasdiadia