Gerentes de 52 hospitales de Cundinamarca se comprometen a una gestión transparente

El régimen de contratación especial de los hospitales no es una patente para violar los principios de contratación pública, expresó el contralor de Cundinamarca y Presidente de la Comisión Regional de Moralización Bogotá-Cundinamarca, Ricardo López Arévalo, al presentar el resultado de los hallazgos comunes identificados en las auditorias, con vigencia de 2015.


Con esta radiografía presentada ante los nuevos funcionarios generamos una alerta para que no se repitan estos actos. “No es una situación general, pero este primer ejercicio revela que con el resultado de las auditorías a la vigencia 2015 se reportan hallazgos fiscales de $6.318.876.646, mientras que a la vigencia 2014, registraron $574.529.624, lo que equivale a un aumento del 1.100%.

Entre las prácticas más reiterativas que dio a conocer el jefe del ente de control se destacan:

1. Deficiencia en la inversión de infraestructura y dotación de equipos especializados.

2. Recursos comprometidos en obras inconclusas de hospitales, puestos y centros de salud.

3. Violación de los principios de contratación a través de cooperativas, fundaciones y temporales, ejemplo: se cobra al hospital un valor superior a los salarios que efectivamente se reconocen al trabajador.

4. Falta de verificación en la idoneidad, perfil y experiencia de las personas que prestan el servicio de salud, ejemplo, “tres falsos médicos” que atendieron 1.600 pacientes y expidieron 11 certificados de defunción.

5. La utilización indebida de los recursos de la salud, que a nivel directivo por el servicio del celular se pagaron llamadas a líneas calientes. Igualmente se constató el uso de chip de taqueo de gasolina, en diferentes carros particulares el mismo día, a la par del vehículo oficial.

El contralor también hizo referencia a la subutilización de unidades médicas móviles adquiridas por cerca de $500 millones de pesos que no prestan el servicio por su tamaño y características no aptas para el sector rural.

“No es posible que en Cundinamarca se requiera un horario para enfermarse y recibir atención exclusivamente de 8 a.m. a 5 p.m., de lunes a viernes”, aseguró el doctor López, al indicar las falencias del servicio de atención de urgencias y médico.

Al mismo tiempo, llamó la atención sobre las fallas en la planeación de la contratación y se refirió a los hechos en los hospitales de Soacha y Fusagasugá, en donde, en el primer municipio comprometieron $47 mil millones de pesos, el 31 de diciembre de 2014, sin tener aprobadas licencias y dos años después solo se evidencia la valla del proyecto en el Hospital Mario Gaitán Yanguas; y en el segundo municipio, Hospital San Rafael, se pretendía en cuatro días hábiles contratar la construcción del área de atención primaria, por cuantía de $5.496 millones de pesos impidiendo la participación de oferentes y violando principios de contratación.

Por primera vez los representantes de los organismos de control y vigilancia del departamento y del orden nacional, así como del gobierno departamental asumen en conjunto acciones decididas para hacerle frente a la corrupción en el sector salud y humanizar el servicio de atención.

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