Intentar acabar con el mercado negro de autopartes es el objeto del proyecto que sancionó el alcalde de Bogotá Samuel Moreno Rojas, el cual incluye además crear un nuevo sistema de información que mostrará los almacenes en donde se venden piezas de carros usadas adquiridas de manera legal.


Con la firma del proyecto se busca poner en cintura a quienes roban autopartes y luego las venden, pues ha sucedido que varias víctimas compran el mismo repuesto que les fue hurtado con anterioridad.

El concejal de Bogotá Javier Palacio Mejía fue quien lideró la iniciativa y argumenta que el nuevo sistema es una herramienta que permitirá a las autoridades un mayor control sobre los establecimientos que comercializan autopartes usadas.

Según un estudio reciente de la Secretaría de Gobierno distrital, los sectores tradicionales de venta de autopartes son el 7 de Agosto, Prado Veraniego, Restrepo y la Playa, en el centro la ciudad.

La idea es que en adelante todos los vendedores de autopartes se registren y cumplan con unos requisitos mínimos para constatar que se trata de un negocio legal y que los repuestos son de buena procedencia.