La oficina provincial de la Car, que cubre los municipios de Soacha y Sibaté, tiene nuevo director. Se trata del Ingeniero Civil Gonzalo Rodríguez Chía, quien desde el pasado lunes está al frente de este organismo ambiental que, entre otras cosas, tiene a cargo el manejo de la explotación minera en su zona de influencia.


Rodríguez Chía es Ingeniero Civil con especialización en Gestión Pública. Fue concejal de Soacha entre 1982 y 1992, Alcalde municipal de 1992 a 1994, gerente de AINCA, Diputado durante dos periodos, Jefe de la oficina de control interno del departamento y contratista de la Superintendencia de servicios públicos, entre otros.

Por voluntad del actual gobernador Jorge Emilio Rey y la invitación del Director general de la entidad ambiental, Néstor Franco, el líder político soachuno llega a la dirección de la oficina provincial de la Car.

“También hay voluntad de un grupo que se genera por el anhelo de que saquemos adelante la entidad y el municipio, y consideramos que es un momento oportuno que se da por afinidad, teniendo en cuenta el hecho de conocer la ciudad, de tener conocimiento respecto al concejo y contar con la misión de darle una imagen positiva a esta entidad que corresponde a los municipios de Sibaté y Soacha”, sostuvo Rodríguez Chía.

Si bien es cierto recibe una regional cuestionada y con grandes retos, sabiendo que a su cargo está la evaluación, el seguimiento y el control al tema minero, el otorgamiento de concesiones de aguas y todo lo que tiene que ver con la protección ambiental, el nuevo director le apuesta a transformar estos aspectos, y más aún cuando la oficina provincial maneja el 50% de la exploración y explotación minera del departamento.

“La otra parte es que ya hay unos hechos cumplidos donde no solo podemos ver que hay unas empresas legalmente constituidas, sino también por la condición de ser un sector con muchas falencias en el pasado. Ahí ha existido una serie de exploraciones y explotaciones ilegales que han deteriorado nuestro ambiente y existen otras que en su momento pudieron haber adquirido los derechos o cumplido con la parte legal, pero que una vez terminó su labor, se fueron, entonces nos corresponde vigilar todas esas acciones”, dijo.

Rodríguez Chía aseguró que ya pidió un inventario sobre lo que está legalmente establecido en la ciudad y lo que debe tener el control por parte de la entidad. Así mismo reconoció que está rodeado de amigos, pero sostuvo que lo más importante es que esas personas tengan el amor, el afecto y la buena voluntad para que al municipio le vaya bien y se unifiquen criterios con el fin de adelantar programas en beneficio de la ciudad y sus habitantes.

“Cuando fui alcalde las condiciones de Soacha eran totalmente distintas, nosotros teníamos una población cercana a 200 mil habitantes y la problemática no era tan marcada. Hoy han aumentado los problemas, ha crecido la explotación de minerales, al tiempo que se han venido reduciendo las oportunidades y los recursos”, recalcó.

Finalmente, exaltó el hecho de tener un gobernador amigo, un alcalde vecino que escucha a Soacha y un mandatario local que conoce la ciudad, que tiene sensibilidad social y que por lo tanto puede facilitar la labor hacia el mismo municipio.