Algunos habitantes afrocolombianos y población vulnerable del municipio, recibieron la certificación de un curso que aportó a su proyección como personas y empresarios.


El CDA (Centro de educación para el trabajo y el desarrollo humano) y la Secretaría de Desarrollo Social, a través del proyecto educativo FORJAR, otorgaron certificado del curso «Fortalecimiento Psicosocial y Empresarial» a 134 personas pertenecientes a comunidades afrocolombianas y vulnerables del municipio.

Según, Pedro Raúl Medina, Coordinador de minorías poblacionales del municipio, el proyecto estaba pensado para máximo 180 personas, sin embargo, se vincularon y participaron 220. Las clases se desarrollaron en tres lugares: El centro administrativo de la Secretaría de Desarrollo Social, Institución Educativa León XIII y Centro Integral de Promoción Cultural la Isla.

El curso que inició desde los primeros meses del año, abordó principalmente tres temáticas: trabajo psicosocial, proyecto de vida y formación empresarial. El funcionario explicó además que se amplió la cobertura, ya que inicialmente sólo estaba pensado para población afro y posteriormente se implementó también para población vulnerable, vinculando así a otras personas del municipio. Afirmó también que es uno de los primeros proyectos que se realiza con el programa y contó con gran aceptación por parte de la comunidad.

Por su parte, César Salamanca, gerente del CDA, explicó que FORJAR, es un proyecto de capacitación y formación empresarial que busca brindar a los estudiantes las herramientas necesarias para emprender negocios, conceptos de emprendimiento, alternativas y oportunidades de financiación, por esa razón las temáticas abordadas principalmente fueron: proyecto de vida, finanzas, obtención de recursos financieros.

El curso tuvo una duración de 72 horas, la formación fue gratuita y exigía a los estudiantes cumplir ciertos compromisos y exigencias académicas, incluso al ver la importancia de obtener formación empresarial hizo que varios de ellos decidieran validar su bachillerato, comentó Pedro Raúl Medina. Al final del proceso los estudiantes realizaron propuestas de negocios, las mejores serán apoyadas económicamente para que sean puestas en marcha.

Diana Marcela, quién participó en el curso dictado en la sede de la Isla, comenta que el proceso formativo «le sirve a uno para saber cómo va a llevar sus cuentas y no embolatarse, la actividad fue chévere y ojalá la sigan haciendo».