El arte y la música han sido los pilares para que un colectivo cultural de este sector se destaque por su misión social y el talento de sus integrantes. Al son del tambor, la marimba y el cununo, los jóvenes del barrio Bellavista de la comuna cuatro de Soacha despliegan sus capacidades, dando muestra de los ritmos del Pacífico colombiano y de habilidades artísticas como la danza y el teatro, entre otras.


Desde hace aproximadamente quince años, un estudiante de la Academia de Artes Guerrero, que tenía contacto con la comunidad del barrio Bellavista, se vinculó a esta iniciativa y por medio de su trabajo logró que Carlos Guerrero, Director de la academia, se fijara en el proyecto cultural que se venía gestando y empezara a brindar apoyo logístico y material para que evolucionara y llegara a ser lo que es hoy: un centro cultural llamado Arte y juventud por la paz, el cual capacita a jóvenes en el área artística con el fin de desarrollar este tipo de habilidades.

“Está el grupo de teatro, el de cultura y baile, incluso ya hay muchos niños que siguen el ejemplo de ellos porque aquí no hacemos distinción de edad. Un niño puede capacitarse junto a un adulto y éste le puede servir de ejemplo”, comentó Yulián Valencia, quien manifestó que además de ser la Academia Guerreo la organización que los apoya, también se constituyó la Fundación Arte Sin Fronteras, para que impulse los proyectos culturales.

Además, existe un grupo musical llamado Son de Bellavista, conformado en su mayoría por personas en condiciones de vulnerabilidad, que se formaron en talleres musicales denominados Arte y juventud por La Paz, con el propósito de visibilizar la música del pacífico colombiano. Sin embargo, aquí tampoco hay discriminación en cuanto al tipo de personas que pertenecen al grupo musical, ya que “aquí hay gente de la costa, rolos, boyacenses, no importa. Por ejemplo, para muchos es raro ver a alguien de raza blanca tocando una tambora, pero eso es lo de menos, lo que importa es la voluntad y el deseo de capacitarse”, expresó el formador.

Entre los ritmos que interpreta Son de Bellavista se destacan la Chirimía, el Bunde y la Rumba, los cuales han sido interpretados en diferentes escenarios por parte de los músicos, debido a invitaciones de empresas o eventos culturales, principalmente en la ciudad de Bogotá, aunque en ocasiones hacen trueque con los servicios prestados, por ejemplo, hace poco una compañía automotriz los invitó a tocar, y en pago por el show, se comprometió a otorgar materiales para mejorar algunas instalaciones del barrio y del centro cultural.

Finalmente, hay que destacar que la música del pacífico tiene la alegría el elemento distintivo frente a otros ritmos. “Por ejemplo, cuando alguien muere o cuando hay situaciones que generan tristeza, no es para colocarnos a llorar, sino por medio de la música querer mostrar que la alegría no hay que perderla”, concluyó el formador musical.