Habitantes de este y otros barrios de la comuna uno de Soacha, buscan los recursos necesarios para llevar a cabo la construcción de la iglesia principal del sector, pues el recinto en el que la comunidad se ha congregado durante años carece de una infraestructura adecuada.


En 1998 se firmó la escritura que instituía la donación del terreno para la construcción de la iglesia. Desde hace diez años aproximadamente se ha tratado de construir un templo adecuado para profesar y practicar la fe, pero a pesar de ello desde entonces no se ha podido levantar una parroquia digna debido a la falta de recursos.

En su lugar, sobre el lote se encuentra construida una pequeña e improvisada iglesia, hecha a partir de tejas, latas y algunas vigas de madera, denominada María Reina. Esta capilla ha recibido durante años a los feligreses de varios sectores de la comuna uno como Quintas de la Laguna, Ducales primero y segundo sector, Bosques de Zapán y Salitre; en total el oratorio recibe más de cuatrocientos parroquianos, quienes asisten fielmente a practicar su fe.

La iglesia fue denominada María Reina hasta diciembre del año 2014 con la llegada del actual Padre a cargo de la misma, Pablo Emilio Quiroz, quien impulsó una iniciativa que consiste en construir un templo digno para ejercer labores parroquiales. Desde entonces, en colaboración con la comunidad, se han estado buscando los medios necesarios para poder llevar a cabo la edificación.

“Necesitamos fondos para comprar materiales de construcción, la guía de un ingeniero y un arquitecto que nos colabore con el diseño de la estructura. Inicialmente hemos tratado de recaudar dinero mediante la colaboración de la comunidad, sin embargo nos ha resultado muy complicado porque la suma total de la construcción hasta el momento parece inalcanzable”, argumentó Margarita la Torre, feligresa de la parroquia.

Una de las ideas propuestas por la comunidad ha sido contactar algún estudiante de arquitectura que necesite realizar su trabajo de grado, de esta forma podrían hallar la solución al problema que ha traído el diseño de la parroquia; después de solucionado se espera recibir la colaboración de algunas empresas de construcción ubicadas en el municipio.

“Afortunadamente contamos con la buena voluntad de las personas, ya son muchos los habitantes dispuestos a colaborar con mano de obra, sin embargo la mayor parte de ellos no son profesionales ni tienen experiencia en construcción, por esto también requerimos de fondos para poder contratar maestros expertos en el tema”, agregó Claudia Laica, feligresa y ayudante en el proyecto parroquial.

Para finalizar, la expectativa de la comunidad frente a este proyecto es grande, ellos mismos han empezado la adaptación del terreno para la construcción del templo y han adelantado obras para la cimentación de las bases con la guía del líder de la parroquia.