El equipo de nutricionistas del ICBF está presto a verificar el estado nutricional de los niños y niñas que diariamente llegan por esta causa al Centro Zonal Soacha, además hacen un llamado a padres de familia para que velen por la salud de sus hijos, pues pueden ser sancionados si se comprueba que hay descuido y negligencia.


La pobreza, la desidia y la falta de tiempo para que los padres le dediquen a sus hijos son tres de los factores predominantes para que la niñez en Soacha no cuente con las condiciones básicas de nutrición y por ende no rindan de la manera esperada en escenarios como el colegio, donde requieren de gran energía para desplegar su conocimiento sin ocasionar perjuicios para su salud.

Es así como Hernán Céspedes Primo, nutricionista del Centro Zonal del ICBF en Soacha, explicó sobre la labor que el equipo de especialistas realiza allí para determinar el estado nutricional de los niños y las niñas que llegan remitidos diariamente con alguna deficiencia alimentaria desde las áreas de restablecimiento de derechos y de asuntos conciliables.

“La función básica de las nutricionistas en el Instituto es sobre todo revisar que los niños tengan un peso y una talla adecuada acorde a su edad, inspeccionar que cuenten con una afiliación al Sistema General de salud con una EPS perteneciente al régimen subsidiado o al régimen contributivo, también se verifica que el esquema de vacunación de los niños esté completo de acuerdo a su edad y que los padres de familia asistan a los controles de pediatría, de crecimiento y desarrollo, así como asegurar que a los niños mayores de dos años se les lleve al odontólogo” , expuso la nutricionista.

Una vez se ha verificado el estado nutricional de los niños y niñas, se informa a los defensores de familia y trabajadores sociales pertenecientes a cada equipo de trabajo a cerca de las evidencias encontradas sobre el mal estado del niño(a) para proceder a citar a los padres de familia del menor y así tomar las medidas correspondientes, que van desde la firma de un compromiso hasta el retiro del menor del medio familiar en el que vive.

“Los derechos que más se vulneran en Soacha son sobre todo el progreso del estado nutricional, en algunas oportunidades se evidencia que no cuentan con alguna afiliación a salud, teniendo en cuenta que en Colombia es un servicio al que se debe acceder y que contamos con un régimen subsidiado que va para toda la población. Generalmente este tema se da en su mayoría por negligencia de los Padres porque no cumplen las recomendaciones”, acotó Céspedes.

Finalmente, invitó a los padres de familia a velar por el estado nutricional de sus hijos, a asistir a los controles de crecimiento y desarrollo, ya que ahí radica la importancia de saber cómo va su evolución física, teniendo en cuenta que a partir de ella se desprenden otros aspectos que incidirán en la vida del infante, como por ejemplo su desarrollo emocional y psicológico. Es importante señalar que las EPS están obligadas a ofrecer este servicio de manera gratuita para niños y niñas menores de diez años.