Desde hace aproximadamente dos semanas cerca mil personas residentes en este sector de la comuna tres han sufrido los perjuicios causados por un grupo de delincuentes juveniles que decidieron robarse los cables que dotan del servicio telefónico a cada una de las familias que allí viven.


turismo-religioso-Cundinamarca

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El problema no es nuevo ya que se ha presentado unas tres veces y al día de hoy son varios los hogares que aún permanecen incomunicados esperando una respuesta de las autoridades o una rápida acción de los mismos perjudicados que permita mitigar el impacto causado, el cual inclusive ha afectado a los mismos estudiantes que, debido a la falta de redes, no pueden acceder a internet para realizar sus consultas.

“Hay muchos jóvenes en este sector que consumen drogas y al ver la necesidad de ponerse a robar han declarado como su objetivo el sistema de cableado de la ETB, el cual se encuentra en una situación desfavorable y es vulnerable para que se lo roben. Eso está perjudicando sensiblemente a toda la comunidad, el fin de semana antepasado se llevaron bastante cable y el lunes de esta semana en la noche otra vez vinieron al barrio, aunque esa vez logramos identificar a dos hombres y a una mujer que llevaban consigo 4 metros de cobre. Por fortuna los capturamos y los entregamos a la Policía”, explicó Abraham Morales, habitante de Hogar del Sol.

“Últimamente han permanecido mucho por acá y el robo de las líneas ha sido continuo, personalmente es la tercera vez que me quedo sin teléfono, al igual que le ha pasado a otros vecinos. La ETB ha venido a arreglar los daños, pero el problema es que instalan nuevamente el cableado sin ponerle ningún mecanismo de seguridad que pueda evitar la situación, por lo que creemos que los hurtos se han dado porque las cajas no están selladas”, agregó Dora Correa, Vicepresidenta de la JAC.

Los asaltos se presentan entre la 1:30 y las 3:00 am, y según lo indican los vecinos son perpetrados por personas pertenecientes a pandillas y barras bravas de Bosa, La Despensa, León XIII, Ciudadela Sucre y El Nogal. El producto de los robos es vendido en sitios de compraventa de chatarra y lugares donde se comercia con material de reciclaje, pues como se trata de cobre, los delincuentes obtienen una significativa ganancia por este material.

“Hacemos un llamado a las autoridades para que inspeccionen los sitios de venta de reciclaje, pues es allí donde venden ese material. A los compradores de chatarra les decimos que por favor no compren los cables porque le hacen un daño muy grande a la comunidad”, agregó Morales.

“El problema ya se ha puesto en conocimiento de la Policía, ellos dicen que van a tomar en cuenta todas nuestras quejas pero nada más. Me gustaría que hicieran un allanamiento en las compraventas de chatarra a ver si se acaba con esta dificultad”, señaló Cecilia Ríos.

Ante la problemática generada, los vecinos de Hogar del Sol han optado por instalar alarmas por todo el barrio e implementar luminarias en los pórticos de las viviendas, sin embargo los ladrones han acabado con las bombillas, arrojándoles piedras con caucheras.

Por ahora no se ve una solución pronta para este flagelo y mientras tanto en Hogar del Sol seguirán viendo cómo cada vez que la ETB renueva los cables del teléfono, los amigos de lo ajeno llegan nuevamente para surtir sus guaridas con el cobre que se roban.