Son cinco las poblaciones  que enfrentan conflagraciones y que en las últimas semanas han obligado a que la Policía se articule para atender la emergencia. Sin embargo, el cuerpo de bomberos del departamento manifiesta que los recursos de los municipios no logran cubrir a cabalidad las emergencias.

Nilo, Cáqueza, Girardot, Guayabetal y Gutiérrez son los cinco municipios de Cundinamarca que se encuentran en alerta por los incendios que presentan. El del Nilo, por ejemplo, lleva más de cinco días consumiendo predios y veredas de la zona.

A pesar de que las autoridades ya tienen conocimiento de los desastres ambientales que están sufriendo los municipios, no se ha podido realizar mucho, pues como lo explicó el Capitán Álvaro Farfán, delegado de bomberos de Cundinamarca, el departamento no cuenta con los recursos suficientes para atender todas las emergencias al mismo tiempo.

Además de ello, otro gran impedimento es el difícil acceso para atender las llamas, pues se presentan en zonas alejadas, a las que se puede tardar más de cuatro horas en llegar, sin contar que el cuerpo de bomberos solo puede trabajar adecuadamente hasta las 5:30 p.m., ya que una vez oscurece, la labor se hace más complicada y riesgosa. 

“Son incendios muy difíciles de controlar, por su ubicación y por los recursos que tenemos”, aseguró el comandante Farfán, quien agregó que también es necesario destacar que más del 50% de los municipios que integran al departamento no cuentan con cuerpo de bomberos y los trabajos los hacen voluntarios o bomberos de otros municipios

Respecto a la razón de por qué se están presentando las conflagraciones, el comandante explica que no se trata de una o dos, sino de la mezcla de varios factores. Las heladas, las quemas agrícolas y de basuras que a veces realizan los campesinos para limpiar sus terrenos pueden ser algunas de las causas de las conflagraciones, de igual forma, la temporada seca que atraviesa el departamento ayuda a alimentar las conflagraciones y, la falta de lluvia deja huella en este tipo de emergencias.

“Quiero hacer un llamado a los alcaldes, no solo a los de Cundinamarca, sino a los de todo el país, para que mejoren su plan de desarrollo y de respuesta que tienen los cuerpos de bomberos, que muchas veces no están preparados para cubrir todas las alertas”, dijo Farfán.

Los incendios que todavía no han podido ser controlados tienen en alerta a las autoridades ambientales, pues los daños respecto a la calidad de aire y vegetación del lugar dejan marcas irreparables en el ecosistema ambiental del departamento.

Fuente: elespectador.com