Desde octubre del año pasado, el alcalde Enrique Peñalosa afirmó estar evaluando la conveniencia de los Centros de Atención Médica a Drogadictos CAMAD, instaurados en la alcaldía de Gustavo Petro en el marco de su política de atención de la drogadicción en la ciudad.


Durante la alcaldía de Petro, los CAMAD entraron en funcionamiento, y más allá prestar servicios médicos a drogo dependientes, también entregaban jeringas para evitar la propagación enfermedades entre usuarios, y se entregaba marihuana con el objetivo de reducir el consumo de otras sustancias.

Estas unidades funcionaron en el Bronx y Ricaurte (Mártires), Kennedy, Chapinero, Rafael Uribe Uribe, Cárcel Distrital, Bosa Occidente, Bosa central, Ciudad Bolívar, Suba Rincón, San Cristóbal, Usme y Usaquén. Cada una de las 17 unidades contaba con profesionales en psiquiatría, psicología, medicina y enfermería, para prestar Atención Primaria en Salud.

Esta semana, el personero de Bogotá, Ricardo María Cañón, afirmó que hoy en Bogotá existen unos 10.000 habitantes de calle´, y sobre esta problemática social Cañón explicó que esa es una cifra que ha venido creciendo en los últimos años debido, entre otras cosas, al tráfico de drogas de bandas, que utilizan a esta población para distribuir sustancias en diferentes zonas de la capital.

Así mismo, Cañón señaló como negativa la política de la anterior administración Petro frente a los habitantes de calle, diciendo que faltó mayor intervención en el tema. “Nunca estuve de acuerdo con la política de los Camad (Centros de Atención Médica a Drogadictos). Resulta novedosa pero totalmente inocua. ¿Qué saca usted con un carro que vaya por la ciudad dando vueltas cuando lo que necesitan los habitantes de la calle es una verdadera presencia estatal de 24 horas?”, señaló Cañón a El Espectador.

En el gabinete del alcalde Peñalosa las opiniones acerca de los CAMAD no son muy diferentes. Luis Gonzalo Morales, Secretario de Salud, como Daniel Mejía sub secretario de Seguridad de la administración Peñalosa, han manifestado que el enfoque de los CAMAD puede ser desacertado. Lo que han señalado los funcionarios es que esta administración priorizará la creación de una política de largo plazo que solucione el problema de fondo, y no, como se ha venido trabajando, un programa de corto plazo y asistencialista, como lo han calificado.

Para la administración Peñalosa, los CAMAD presentan varias deficiencias. En primer lugar, es una política que no puede ser evaluada, pues a ciencia cierta no se sabe qué tan eficiente ha sido, o sí ha cumplido los propósitos para los que fue diseñada. Sobre esto, Mejía comenta en una entrevista realizada por El Espectador lo siguiente ‘’Son políticas que no estuvieron basadas en la evidencia, no tuvieron sistematicidad, ni evaluación’’.

Para el secretario de Salud, el tema de entregar marihuana a los adictos para que no consuman otras sustancias no es tan claro, de hecho, para el funcionario de la actual administración, los CAMAD se convirtieron en ‘’sitios de consumo gratuito’’.

Para Roberto González, secretario Ejecutivo del Sistema Regional de Evaluación de Impacto de Políticas de Seguridad del Banco Interamericano de Desarrollo, los CAMAD hacen parte del grupo de políticas consideradas como exitosas por la mitigación de daños y riesgos frente al consumo de sustancias psicoactivas, así lo manifestó en una visita que hizo en mayo del 2015 una delegación del Banco Interamericano para conocer el proyecto.

La actual Alcaldía tiene un gran reto para evitar el incremento de esta población en la ciudad. La administración del Alcalde ha asumido como una prioridad este tema y la desmantelación de bandas del microtráfico en entornos escolares. “No habrá milagros pero estamos preparados para asumir los retos” dijo Peñalosa en su acto de posesión el 1 de enero; este asunto de la atención sobre los habitantes de calle, será uno más.

Fuente: Diariobogotano.com