Inseguridad vial por falta de señalización de la Paralela en León XIII

El preocupante aumento de los accidentes automovilísticos tiene alarmada a la comunidad del barrio León XIII Segundo Sector, que argumenta estar en desacuerdo con la actitud de los conductores que transitan por la carrera 7 o popularmente llamada “La Paralela”, y de muchos individuos y comerciantes que invaden el espacio público, obligando a los transeúntes a pasar sobre la vía.


“La Paralela”, como es denominada por los habitantes del sector, se caracteriza por ser la ruta que facilita la entrada al parque principal de Soacha y varios sectores de las comunas 2 y 3 desde Bogotá, razón por la que la afluencia de vehículos que la transitan es constante. Si bien esta ruta es una artería fundamental para el municipio, los residentes de León XIII Segundo Sector y vecinos de la misma, aseguran que la falta de señalización y herramientas para el control del tráfico la han convertido en un peligro para los peatones que pretenden pasar a la autopista sur.

“A lo largo de la vía, incluso más allá del tramo que pasa por debajo de la avenida Terreros, no hay ningún tipo de señalización, reductor de velocidad o semáforo que garantice la seguridad de las personas que necesitan cruzar al otro lado, y los puentes que están disponibles para posibilitar el paso están demasiado retirados de nuestro sector, razón por la que todas las personas optan por cruzar atravesándola. Esta situación ha generado varios accidentes, los cuales han aumentado por la mala utilización de la vía por parte de conductores que la usan como parqueaderos, y vendedores ambulantes que invaden el espacio público obligado a los transeúntes a caminar de largo sobre el espacio de los carros”, describió Lorena Fuentes, residente del sector.

Precisamente la invasión del espacio público alrededor de la vía, además de ser un malestar para los residentes, se ha convertido en uno de los principales motivos del aumento de los accidentes:

“Debemos pasar por la calle porque usan todo el andén a sus anchas y este hecho, sumado a los carros parqueados sobre la carretera, nos obliga a caminar prácticamente por el medio de La Paralela. Uno sabe que está en peligro cuando siente que los buses, los camiones y los carros pasan demasiado cerca”, argumentó Fanny Padua, habitante y líder del barrio.

La comunidad asegura que el comportamiento de algunos dueños de vehículos y los comerciantes que invaden los andenes, sumado a la falta de semáforos o reductores de velocidad, han causado accidentes observables todos los días y en algunos casos las víctimas han corrido con la mala fortuna de fallecer por causa de los infortunios, causando graves perjuicios a familias enteras.

Padua relató el más reciente de los incidentes ocurridos sobre la vía, que de acuerdo con la líder, al parecer cobró la vida del accidentado.

“Un señor de edad avanzada observó cuando había disposición para pasar, sin embargo un camión de acarreos estaba parqueado sobre la vía; el señor pensó que podía pasar y en el mismo instante en que se decidió a hacerlo estaba transitando un vehículo particular a alta velocidad; golpeó al transeúnte en dos ocasiones, en la primera el golpe fue tan duro que lo levantó, y hasta después de varios minutos llegó la ambulancia y posteriormente no volvimos a saber de la suerte del señor”, recordó Fanny.

En vista de la situación que preocupa a los vecinos de la paralela, a través de sus líderes han sido insistentes en la Administración Municipal, manifestando su problema y exigiendo la debida señalización y la instalación de reductores de velocidad o semáforos, los cuales deberían estar ubicados antes de la conexión de la Séptima con la Avenida Terreros. Conjuntamente la comunidad asegura que han pasado varios oficios a la Secretaría de Gobierno y la Inspección Segunda de Policía, para que se hagan los respectivos operativos en pro de gestionar el correcto uso del espacio público y de la vía; sin embargo, hasta el momento el escenario sigue siendo el mismo.