En la instalación este 20 de julio el Congreso de la República para el periodo 2014 – 2018, el presidente Juan Manuel Santos habló de paz y dijo que el nuevo legislativo será responsable de legislar para una Colombia en postconflicto “porque esta será – no les quepa duda – ¡el Congreso de la paz!


El presidente afirmó que el país quiere una paz justa, sin impunidad con verdad y “una paz posible, en la que tendremos que ceder algo, pero será mucho menor de lo que ganamos como país, como sociedad, como futuro”.

El señor Santos recordó que el actual gobierno sacó adelante más de 300 leyes y reformas constitucionales, proyectos que muchos decían que era imposible sacarlos adelante y que se destacan no solo por su cantidad sino por su calidad. Por ejemplo:

La reforma a las regalías,
La ley de ordenamiento territorial,
La ley de víctimas y restitución de tierras,
Los nuevos códigos y estatutos que constituyen –por sí mismos– una reforma de fondo a la justicia,
Las leyes de promoción del empleo, de vivienda, de salud, de lucha contra la corrupción, de programas sociales…

Dijo que una de las labores de este Congreso será expedir en su momento la ley estatutaria que desarrolle el marco jurídico para la paz.

En su discurso advirtió que se va a eliminar la reelección presidencial y a extender el período presidencial a 5 o 6 años y sugirió una fórmula para unificar el periodo presidencial con los periodos de alcaldes y gobernadores.

Propuso que los partidos se presenten a las elecciones de corporaciones mediante listas cerradas y dejar atrás el modelo del voto preferente que terminó por legitimar las microempresas políticas al amparo de las divisas partidistas y revisar la circunscripción nacional para garantizar una adecuada representación de las regiones en el Senado.

Mala imagen del Congreso

Uno de los retos más importantes del nuevo Congreso será ratificar con hechos que está trabajando por mejorar la pésima percepción que de él tienen la mayoría de los colombianos. Para el asesor Mario Fernando Cruz Vargas, el desprestigio del Congreso de la República no se debe a hechos circunstanciales, sino debido a factores que afectan la legitimidad como: carencia de comportamientos éticos y problemas de corrupción asociados a su gestión. Comportamientos oportunistas, no sólo en temas legislativos, sino en temas electorales y en general, la imagen del Congreso obedece a un desprestigio de la clase política y su labor en el país.

Fuente: barriosdebogota.com