Con el objetivo de realizar mejoras y resolver algunas deudas, administradores y copropietarios del conjunto residencial Vida Nueva de Hogares Soacha, llevaron a cabo una reunión en la que se trataron temas de presupuesto, inseguridad y orden.


Algunos habitantes de la propiedad horizontal manifestaron inconformidad por el aumento de la inseguridad en los últimos meses. Argumentan que individuos ajenos al conjunto, en compañía de unos pocos residentes, se encargan de generar desorden y vandalismo dentro de la propiedad, puesto que están empezando a distribuir droga aprovechando una falencia estructural entre los límites de los edificios y la calle.

Oswal Saldaña Hernández, representante de víctimas en el municipio, describió algunas de las fallas que no han permitido mitigar el aumento de la inseguridad y el desorden:

“Una falencia que nos ha afectado es que a pesar de ser un proyecto de dimensiones considerables y que ha acogido a más de 600 familias, no cuenta con los estándares de seguridad deseados, o la planeación necesaria para mantener un nivel de seguridad decente; aún no contamos con un CAI fijo, de vez en cuando vemos uno móvil, pero está por dos o tres horas y se va. Por otro lado, teniendo en cuenta la falta de experiencia de la comunidad en este estilo de vida, no hemos sabido escoger al grupo de trabajo adecuado para dirigir el conjunto, por este motivo, en administraciones anteriores se presenció mal manejo de los recursos, sumado a otras fallas administrativas que tristemente nos han perjudicado de forma significativa”, argumentó el representante.

Una de las falencias que genera inconformidad en la comunidad es la falta de un cerramiento adecuado que pueda garantizar de forma efectiva la seguridad de los residentes, puesto que el actual sólo protege las vías y el acceso a los espacios. Sin embargo queda al descubierto las viviendas, dejando los muros y ventanas por fuera del conjunto, hecho que ha generado en la comunidad una fuerte percepción de inseguridad, pues asegura que esto facilita el ingreso de los delincuentes a las viviendas y el acceso de sustancias psicoactivas a la propiedad horizontal.

“En principio la administración prometió a la comunidad un CAI fijo y la implementación de algunas estrategias de seguridad, sin embargo no se han podido materializar por inconvenientes habidos en otras administraciones. Actualmente se está discutiendo la instalación de cámaras de seguridad, aunque Compensar está ofreciendo un adiestramiento a los residentes sobre la ley 675 de propiedad horizontal, ya que muchos no estamos relacionados con el actual estilo de vida que llevan, y por ende no realizan la cancelación de recibos ni administración, hecho que ha generado falta de recursos y una deuda para el conjunto”, sostuvo, José Navas, residente de Vida Nueva.

Por otro lado, la líder comunal del conjunto, María Ovalle, en compañía de un patrullero y un cabo de la Policía, tratan de aportar a la construcción de paz dentro de las instalaciones, ofreciendo a los jóvenes espacios de educación y recreación que les permita desarrollar sus habilidades y concentrar su energía en acciones positivas.

“Con el trabajo que hemos estado realizando se ha logrado ver un cambio importante en los jóvenes que actualmente nos acompañan, en compañía de la policía estamos realizando actividades constructivas y educativas para estos muchachos; hasta el momento contamos con 27 chicos que nos han colaborado y recibido muy cordialmente, y esperamos que este proyecto crezca para ser los principales interventores en el aumento de la seguridad y el orden”, afirmó la líder.

Para concluir, durante la reunión se estableció el aumento del cobro de administración, que pasó de $25.000 a $35.000, para tratar de suplir los gastos de mantenimiento y cubrir el pago de la deuda que actualmente tiene el conjunto. A pesar de que varios asistentes se mostraron inconformes, se argumentó que del nuevo cobro también se podrá invertir en materia de seguridad.