A la cantidad de personas que salen a las calles del  sector urbano del municipio, ahora se suman paseos y caminatas a la parte rural. Sin embargo habitantes de las veredas hacen respetar el aislamiento obligatorio.

Irresponsablemente algunos habitantes de los barrios de Soacha salen en grupo a caminar  y en repetidas ocasiones se han desplazado al corregimiento uno, pero al ingresar a las veredas hay una cinta que no permite el paso de  vehículos ni transeúntes ajenos a la zona.

Días después de comenzar el aislamiento obligatorio, habitantes del sector rural se dieron cuenta que subían personas extrañas a caminar por las veredas del corregimiento uno, incluso algunos lo hacían para robarse las hojas de eucalipto y venderlas posteriormente.

“Hay muchas personas extrañas dañando los eucaliptos para vender  sus ramas en el pueblo y están poniendo en peligro a nuestros campesinos. La Policía hace controles pero esta gente se mete a la madrugad a las fincas a deforestar  y destruyen árboles y cercas. Pedimos a la gente que no compre el eucalipto porque no previene el Covid-19, pero sí mata la naturaleza”, dijo Gabriel Carvajal, habitante del municipio.

Pero además de subir a las veredas a destruir los eucaliptos, hay quejas de los campesinos que muchas personas han cogido la cuarentena de vacaciones y suben en grupos a caminar o montar bicicleta, por eso líderes y  habitantes  del  corregimiento uno decidieron cerrar las entradas a todas las veredas.

“Ante la amenaza de los irresponsables que no entienden que hay que quedarnos en casa, decidimos cerrar fronteras para que dentro de nuestro corregimiento sólo transiten personas de aquí, pero sólo para lo  necesario”, dijo un habitante del sector rural.

Incluso en el grupo Soacha Histórica se publicó este texto:  “Se le informa a la comunidad en general que está restringido el paso al corregimiento  uno, veredas Panamá, Fusungá, San Jorge, Hungría, Villa Nueva, Alto del Cabra, etc).

Aun así, hay personas que siguen insistiendo y se salen de sus casas y apartamentos hacia el sector rural, pero se encuentran con una cinta y varios guardias para evitar el paso y posibles contagios a los campesinos. ¿Por qué la terquedad de la gente es más grande que esta realidad que vivimos?, seguimos trabajando por nuestro corregimiento”, escribió Emilio Ramírez González.  

Finalmente,  Wilfredo Bello, delegado comunal del corregimiento uno,  se refirió a un video que él  grabó y luego  publicó en redes sociales, donde se observa la insistencia de algunas personas para pasar al corregimiento en plena cuarentena.  

“Soy  uno de los promotores con gente de mi comunidad  de estos controles, ya que hay muchas personas que se la pasan cruzando por nuestras veredas violando las normas de cuarentena y transitando como de vacaciones o turismo,  y sí no cuidamos nuestro territorio no estamos en nada”, concluyó.

Fotos y apoyo: Olga Landínez Bello video: Wilfredo Bello