El pasado 28 de abril, Juan Sebastián Vélez, un joven de 21 años y residente en Soacha, resultó herido por tres disparos en hechos bastante confusos.

Héctor Fabio Vélez, padre del joven, cuenta que ese día recibió una llamada por parte de su otro hijo, Michael Vélez, quien estaba bastante agitado cuando le comentó que habían herido a Juan Sebastián y luego trasladado al hospital Mario Gaitán.  

De inmediato, él se acerca al sitio de los hechos, y de acuerdo a lo que le relataron, indica que sus dos hijos se encontraban en el barrio el Sol, muy cerca a Andalucía, su lugar de residencia. 

Cuenta que en el momento de los hechos había bastante gente conversando y observando lo que pasaba en las calles, cuando de pronto un hombre de civil viene corriendo, aproximadamente entre las 7:00 y 7:30 p.m. De lejos, dice, un gran número de personas empieza a gritar: “cójanlo” “cójanlo” “cójanlo”, ante lo cual, su hijo Juan reacciona y lo empieza a perseguir, suponiendo que era un ladrón o alguien que había cometido algún tipo de delito.  

Relata don Héctor que al fondo alguien expresa “que el hombre de civil ya no tiene tiros”, a lo cual Sebastián acelera el paso, la persecución se da entre la calle 19 y la 22, aproximadamente. A su vez, Michael corre detrás de su hermano, un poco confundido sin saber qué pasaba con exactitud. Mientras tanto las personas que vienen detrás lanzan piedras en contra de la persona que perseguían.

Juan Sebastián logra alcanzarlo, pero según don Héctor, el hombre desenfunda un arma y le propina un primer disparo en el brazo a su hijo; allí se presenta un forcejeo y nuevamente activa la pistola, causando dos nuevas heridas al joven en una de sus piernas.

El hermano mayor de Sebastián logra brindarle los primeros auxilios y observa que no puede ponerse en pie; de inmediato, una persona en moto lleva al joven hasta el hospital Mario Gaitán Yanguas.  

Mientras esto sucedía, “llegan las personas que venían persiguiendo al hombre y le causan varias heridas con arma blanca”, dijo don Héctor, quien aseguró que posteriormente se supo que se trataba de un miembro de la Sijin.  

Don Héctor comentó que cuando logró llegar al hospital donde fue recluido su hijo, lo abordó un agente de la Sijin que estaba de civil, quien empieza a dialogar acerca de lo sucedido.

Él dijo que intentó no hablar del tema pero que empezaron a llegar varios agentes al lugar, con una actitud intimidante y ejerciendo bastante presión, hasta el punto que ellos empiezan a grabar y los agentes les retiran los equipos; la situación se torna un poco tensa, pero no logra mayor trascendencia.   

Las heridas causadas a Juan Sebastián obligaron al personal médico a hacer una primera cirugía el día 30 de abril y luego una segunda el pasado lunes 3 de mayo; su estado de salud es estable y aunque ya le dieron de alta, su padre asegura que “fue capturado de inmediato y llevado a audiencia de imputación de cargos”.

El padre del joven denunció que recibió muchas dilataciones para entablar la denuncia, manifestando que lo enviaron de un lugar a otro sin brindar información concreta; sólo hasta el día 05 de mayo le fue recibida la denuncia formal en la Fiscalía.

Don Héctor y su familia han contado con la asesoría de diferentes organizaciones de derechos humanos que se han mantenido al tanto de la situación, y una abogada – con quien ha tenido contacto virtual – es quien le ha brindado el acompañamiento jurídico en este confuso hecho que se presentó el pasado 28 de abril.