De acuerdo con los habitantes y líderes comunales del sector La Isla de Compartir, la falta de civismo es la principal causa de la pésima imagen con la que cuenta el barrio, lo que además origina un elevado riesgo de enfrentar problemas sanitarios por culpa del desproporcionado arrojo de basuras a las calles de esta zona de la comuna uno.


Vías como la carrera 12 o la calle 10 en el sector de Compartir La Isla se han convertido en el punto predilecto de personas que sin discriminación alguna, arrojan a cualquier hora del día las basuras que producen en sus casas, sin que ni siquiera esperen el momento en el que los camiones dispuestos por Aseo Internacional pasen por el barrio a recogerla.

“Aquí se nos ha vuelto costumbre ver como los perros rompen las bolsas en busca de comida, dejando todo el reguero ahí tirado y permitiendo que todo el barrio se vea muy mal y descuidado; además se origina un problema de higiene porque eso no solo trae más perros, también hay muchas ratas y la salud de nosotros se nos ve afectada. Lo malo es que si uno le dice a las personas que no boten basura en la calle, lo que hace es ganarse un problema y es mejor evitarlos”, dijo Óscar Aguirre, quien reside en La Isla.

Hay que decir que las inconformidades se presentan no solamente por la ausencia de cultura ciudadana, sino también por la nula aplicación de comparendos ambientales por parte de la policía, lo que hace que los desadaptados se tengan más confianza para contaminar La Isla, sus barrios periféricos y en general todo el municipio, ya que no solo en este sector es en donde se presenta dicha problemática.

“Si la policía no soluciona los problemas de seguridad, imagínese cómo va a solucionar los ambientales, yo lo veo muy difícil porque no aplica los comparendos ambientales y la gente aprende es cuando tiene que pagar las multas y le tocan el bolsillo, entonces me pongo a pensar qué pasaría si se hiciera cumplir la ley, aquí se recogería una fortuna”, dice Fabián Sotelo, residente de Santa Ana.

Según los líderes comunales, la empresa de aseo hace todo lo que está a su alcance, sin embargo no es suficiente debido al poco compromiso de la comunidad con estos temas de interés común. Doris Yaneth Rodríguez, presidente de la JAC de La Isla, dice que por parte de la junta se ha convocado a los vecinos, pero casi ninguno sale, por lo que se ha optado por trabajar de la mano con Aseo Internacional, que envía funcionarios puerta a puerta para sensibilizar a los habitantes, pero el buen corazón para con el barrio dura muy poco.

“Ahí hay un sifón y se tapa porque las basuras pueden durar unas seis horas hasta que llegue el camión, nosotros hemos puesto avisos, hemos invitado a la gente pero ha sido todo en vano, tanto que no sabemos qué hacer, y como aquí a la entrada del barrio está el paradero de los buses de San Nicolás, también es común ver personas que hacen necesidades en los postes o en las paredes, ya sea en horas de la mañana o en la tarde cuando se bajan”, enfatizó la líder comunal.

Con este panorama ahora solo queda colocar las esperanzas en la repentina toma de conciencia que los habitantes de La isla y de los barrios aledaños puedan obtener para así comenzar a trabajar en pro del sector. O también se puede retomar la confianza en las autoridades ambientales, lo cual sí es más complicado todavía.