Consumo de droga, robo a vehículos, barras bravas y escándalos después de la rumba, son los principales hechos que se denuncian.


Concejo-soacha

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A los recientes casos de inseguridad que han afectado a algunos concejales y funcionarios de la Administración Municipal, se suma el drama que se vive al interior de cada uno de los barrios de Soacha, en esta ocasión el sector de Portalegre de la comuna dos, el cual sufre con las acciones de los consumidores de droga, los miembros de las barras bravas y las personas que salen de rumba.

Al desesperado clamor de los ciudadanos del municipio, la incapacidad de la Policía y el mismo gobierno para actuar ante este flagelo, se une el acoso cada vez mayor de los delincuentes, que como plagas se apoderan de cada rincón de Soacha para acabar con la tranquilidad de las personas y afianzarse cada vez más en la realización de sus acciones delictivas.

Para el caso de Portalegre, la angustia de los vecinos se refleja en hechos tan lamentables como el consumo de drogas, los atracos a cualquier hora del día, la invasión de los espacios de recreación y deporte, el daño al patrimonio público y otras acciones que están al acecho de esta comunidad, que en algún momento fue catalogada como una de las más tranquilas de Soacha:

“Acá en el parqueadero de Portalegre me abrieron el carro y me sacaron el bolso con los documentos, me dejaron sin nada. Lo preocupante es que ya llevamos varios meses con esto en la misma situación, uno va a la Policía y resulta que no hacen mayor cosa para atender esta problemática. He colocado la queja varias veces, pero igual de nada ha servido, y de todos modos el que sufre es uno, porque siempre llevamos las de perder”, explicó Janeth Valero Mahecha, habitante de Portalegre.

“El barrio se ha vuelto muy inseguro, vemos que hay muchos viciosos y borrachos que rondan nuestras viviendas. Hace dos meses aproximadamente atracaron a una señorita que salía hacia su trabajo, justo en la entrada de la urbanización, más o menos a las 5:00 am. Uno ya no puede estar tranquilo porque llegan a golpear las puertas y no dejan dormir la gente, además mantienen a todo volumen los equipos de los carros, realmente es una situación bastante difícil. Lo peor de todo es que uno llama a la Policía, pero esta llega mucho después de que todo ha pasado, es decir que aunque ellos dicen que uno denuncie oportunamente, eso no sirve para nada porque nunca llegan rápido”, expresó Saturnino González, vecino de Portalegre.

Como lo dicen los mismos habitantes, quienes principalmente cometen estos delitos son jóvenes y adolescentes entre los 15 y los 20 años, que desde tempranas horas de la mañana empiezan a consumir sustancias psicoactivas para luego atacar a los vecinos que pasan por el parque o cualquier otro lugar del barrio:

“Yo he visto por la tarde y al mediodía la gente que llega al barrio a consumir droga, ellos consumen sustancias y después cometen sus actos delincuenciales. Otra cosa que he notado, es que los sábados, después de que las personas salen de las discotecas al lado del parque y de los negocios que los cierran a las 3am, ellos siguen su rumba ahí y haciendo escándalos que afectan nuestra tranquilidad. Los niños no pueden salir al parque porque allí venden y consumen drogas, por eso la gente trata de que mejor ellos estén en las casas, dado que no pueden salir”, manifestó Hernán Sánchez, residente del mismo barrio.

“El salón comunal ha sido dañado por las barras de Millonarios, a pesar de que la conciliadora de nuestra JAC ha hablado con esos muchachos, e incluso se les ha tratado de incluir en programas sociales y de capacitación para que cambien y mejoren su conducta, pero desafortunadamente ellos siguen en las mismas, porque no sólo dañan el salón, sino que se orinan a las afueras de él, y eso que aseguran que ‘quieren a Portalegre’. A esto se suma el servicio de la Policía que no es eficiente para atender estas dificultades. Lo único que pedimos es que no consuman vicio en el barrio, y que si van a cometer sus fechorías, lo hagan en otro lado”, agregó Julia Helena Caucalí, presidenta de la JAC de Portalegre.

“Estamos mal en materia de seguridad, aquí atracan niños, señoras e incluso mujeres embarazadas, no les importa si las personas son ancianos o niños. El sector es peligroso a cualquier hora del día, y a eso de la 1 o 2 pm, e incluso a las 9am, ya se puede ver al expendedor vendiendo la droga a los delincuentes. Ya en varias ocasiones se le ha manifestado esta inconformidad a la Policía, tanto así que el otro día le hice una denuncia a un agente y lo que me respondió fue que ‘nos defendiéramos como pudiéramos, porque tenía las manos atadas’”, concluyó Stella Mahecha, también habitante de este sector de la comuna dos.