Uno de los inconvenientes que enfrenta la odontología es el trabajo en el esmalte dental. Esta capa que recubre nuestras piezas dentales es extremadamente delicada, no por ser débil y vulnerable (más bien todo lo contrario), sino que por no ser regenerada naturalmente por el organismo.


El trabajo en el esmalte dental no tiene vuelta atrás, y un error de presión puede generar un canal que el organismo no regenerará. De hecho, cualquier inserción de instrumental odontológico en el esmalte dental hace necesaria la implantación de resinas o amalgamas que recubran las partes extraídas.

Sin embargo, la Dra. Chrissa Kioussi y su equipo de la Universidad de Oregon parecen haber encontrado una solución a ello; se trata de un gen que es el encargado de la producción de esmalte dental, y que mediante el control de su actividad la odontología podría alcanzar objetivos impensados hasta hoy.

El gen es un factor de transcripción del ADN llamado Ctip2, cuyo accionar ha sido estudiado en ratones. El Ctip2 es el encargado de la producción de las células que generan el esmalte dental, llamadas ameloblastomas, formándolas y haciéndolas secretar el esmalte de forma adecuada.

Si bien aún no ha sido estudiado en humanos, este gen podría resultar de gran ayuda para recuperar piezas dentales que suelen darse por perdidas ante el ataque de una caries masiva, o bien hasta crear dientes y dentaduras completas de forma artificial.

Fuente: uriosidades.batanga.com/