Concluyó la trigésima segunda edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, FILBo. Su duración fue de 13 días en la que se presentaron eventos para espectadores de todas las edades, interesados en la lectoescritura y entretenimiento, en el caso de los niños y niñas que tenían un lugar especial.


“La FILBo se consolida cada año como el escenario cultural más influyente del país. Lo que sucedió durante estos 13 días evidencia el dinamismo del sector editorial, su potencial, la fuerza del libro para transformar la cotidianidad de la ciudad y su grandeza para que en un mismo espacio puedan convivir distintas formas de pensamiento. Seguimos creyendo que un país de lectores es un país más justo, más crítico, más incluyente, más tolerante y humano. Queremos demostrar, y sucedió todos los días de la feria, que aquí cabemos todos, y que es esa diversidad la que al final nos enriquece como colombianos. Por esto trabajamos año a año y seguimos comprometidos desde la FILBo en hacer del libro la compañía permanente de cada ser humano”, dijo Sandra Pulido Urrea, directora de la FILBo por parte de la CCL

Dentro de las novedades de esta edición de la FILBo, estuvo la Bebeteca, un espacio pensado y diseñado para los niños entre los 0 y 5 años, con parqueadero para coches y una nutrida programación pensada para la primera infancia; FILBo Debates, una franja que reunió a escritores, científicos, expertos sociales y a pensadores para reflexionar sobre los grandes temas de la actualidad mundial; la Sala de Poesía María Mercedes Carranza, que reunió a poetas como Abraham Gragera, Elvira Hernández, Diana Bellesi, Sara Búho, Andrea Cote y Ángelo Néstore, entre otros, quienes reflexionaron alrededor de la importancia de la poesía para cambiar la forma de entender la realidad; la Sala Manuel Zapata Olivella, donde se discutió y mostró la producción literaria e intelectual de los grupos afro, indígenas y rom del país; y la muestra gastronómica Sabores Colombia, un recorrido culinario por los platos típicos de todo el país.

Entre tanto, las ventas de libros aumentaron en un 10% respecto al año pasado, por lo que se estimó una cifra de 605.000 personas quienes disfrutaron su visita gracias a los 1.850 eventos como conversatorios, charlas, talleres, conciertos, proyecciones de películas colombianas; además de la intervención de las universidades de Colombia que también brindaron su editorial al público, y asesorías académicas a posibles estudiantes y egresados.

El acontecimiento internacional fue posible gracias a las secretarías de Educación y Cultura, y del IDARTES. El pabellón ‘Colombia 200 años’, contó con el apoyo de Ecopetrol, Bancolombia y Cine Colombia, entidades que en alianza estratégica con la Cámara Colombiana del Libro y Corferias, consiguieron la materialización del proyecto.

Por: Yineth Camila Castillo