Aunque la inseguridad es el común denominador en buena parte del municipio, en el sector de Compartir sus residentes denuncian constantes hechos protagonizados por los delincuentes. Los más evidentes son el atraco callejero, los raponazos, el asalto a colectivos de servicio público y los robos a negocios y viviendas.


calle-soacha

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Si bien es cierto lo medios de comunicación nacional (Caracol, RCN y City Tv) se enfocan en emitir los hechos negativos del municipio, también es real que la ciudad se inundó de delincuencia y las autoridades se quedaron cortas para combatir este flagelo.

Un ejemplo es lo que sucede en el sector de Compartir, ubicado en la comuna uno de Soacha.

“El barrio es algo “pesado” para las personas que no son conocidas y que además no conocen los sitios más peligrosos; en las cuadras cerradas los jóvenes aprovechan para atracar a los habitantes y en la mayoría de estas se encuentran diversas caletas donde esconden droga. El sector es un poco “caliente” aunque me parece que hay otros sitios más peligrosos, pero ese llamado toque de queda a partir de las 6 pm ya es un aviso para que la gente se cuide y no de papaya”, dijo uno de los vigilantes de Compartir, quien prefirió omitir su nombre.

El vigilante se refiere al contenido de unos panfletos que se dejaron en el sector donde se advierte del toque de queda a partir de las 6 pm para los jóvenes, hecho que tiene en alerta a los habitantes.

Las personas atribuyen la inseguridad a diferentes problemas que tiene el barrio, como cuadras sin alumbrado, sin pavimentación e incluso a la cantidad de personas que habita el sector; en las asambleas comunales y conjuntos residenciales donde se deberían mencionar problemas como este, no hay gran participación ciudadana y toda la responsabilidad recae sobre las juntas, los consejos de administración, rectores y en las autoridades como la Policía y la alcaldía municipal.

Gloria Solórzano, habitante del sector, dijo: “Lastimosamente la gente ya no puede salir tranquila, hay muchos vándalos y en la estación de Policía no hay suficiente personal para que haga las rondas respectivas, y aunque por allá en la Y (La Isla de Compartir) hicieron una más grande, aún se siguen presentando atracos, y como si fuera poco, los mismos jóvenes crean pandillas para atemorizar a los habitantes del barrio”.

Esta realidad es cada vez más complicada, en los colegios no se hacen jornadas preventivas para evitar focos de delincuencia, las familias del sector cuentan con uno de los mayores índices de violencia, según las diferentes encuestas y estudios que presentan las autoridades. Además el municipio es uno de los más poblados del país, con alrededor de 60 mil desplazados de la violencia que residen en las seis comunas del casco urbano.

Algunas personas se quejan y se arrepienten de haber comprado vivienda en Soacha, precisamente por el tema de inseguridad, muchos de los cuales tienen miedo que sus hijos menores de edad fácilmente sean inducidos a la droga o incluso terminen en algún tipo de pandilla.

“Esto es un infierno, uno sale a la esquina y ve “mocosos” de 14 años metiendo vicio; cuando uno pasa por ahí tipo 6 pm por las Arenosa (parque central del barrio) no es raro ver peleas, y lo peor es que cuando suenan esas alarmas para prevenir a las autoridades y logran coger a los implicados, a la semana ya uno los ve en las mismas, por eso estamos pensando seriamente en trasladarnos para Bogotá, sin decir que allá no roben, pero el ambiente es diferente; además por el tráfico y el bienestar de nuestros hijos es lo mejor”, dijo Ángela barón, habitante del municipio.

El drama de esta residente lo vive la mayoría de habitantes del municipio, de los cuales un gran porcentaje son desplazados que llegaron en busca de un mejor bienestar. La Policía dice que ellos atienden y vigilan constantemente la zona, sin embargo el mal estado de algunas vías no les permite un fácil desplazamiento y en muchos casos este es el motivo por el cual se demoran los uniformados en atender las problemáticas.

“La falta de arreglo de las vías y el escaso alumbrado en algunas cuadras hace que el barrio sea peligroso, sumado a que en varios sectores el retraso y la falta de progreso se convierte en una problemática de ámbito municipal, muchas de las familias no tienen con qué mantenerse y sus hijos en esta falta de empleo deciden irse por la vía fácil”, dijo el comandante de la estación de Policía de Compartir.

Las cifras de Medicina Legal y de la misma Policía evidencian lo que se vive en las calles de Soacha, y eso que la realidad es más cruda cuando se habla con el ciudadano de a pie. “Todos los días se presentan atracos, robos, asaltos al comercio y heridos con arma blanca a las personas que nos desplazamos por la ciudad. Ningún lugar es seguro, en los centros comerciales, en los establecimientos, en los puentes, en la calle y hasta al frente de la alcaldía roban y atracan”, dijo un habitante de la comuna dos.

Un hecho reciente de la marcada inseguridad en Soacha se registró en un colectivo urbano que cubría la ruta entre Ciudad Latina, Quintanares y comuna cuatro. Dos jóvenes abordaron el vehículo y atracaron a todos los pasajeros a plena luz del día.

Mientras se estudia a fondo el caso para dar una pronta solución, las autoridades recomiendan a las familias tomar medidas de precaución, como no hablar por celular en la calle, pedir acompañamiento de la policía cuando retire dinero en los bancos, no salir después de ciertas horas de la noche y, en el caso de las personas que llegan tarde de trabajar, pedir al vigilante que las acompañe o andar en grupo.