Más de 2 mil millones de pesos gastó la Alcaldía municipal de Soacha en adecuar un terreno en San Mateo para reubicar a una parte de los vendedores ambulantes de la calle 13 y la avenida 30. Pero la millonaria inversión no ha servido de nada porque las calles de Soacha siguen invadidas, mientras la nueva administración no se decide qué hacer al respecto.


La triste historia para las arcas municipales comenzó el miércoles 30 de julio de 2014 cuando el entonces alcalde Juan Carlos Nemocón anunció lo que a futuro inmediato sería la solución a las ventas ambulantes de la calle 13 del centro de Soacha y la avenida 30 de San Mateo.

Aquel día se socializó el proyecto en el teatro Sua y se dijo que incluía la construcción de un gran pasaje comercial a un costado del sector de Casalinda, con aproximadamente 150 módulos de dos o tres puestos cada uno. Pero lo más llamativo es que se aseguró que la licitación se haría en agosto, la adjudicación en octubre y la entrega hacia mitad del año 2015.

“Estamos hablando de un proyecto que va a beneficiar a cerca de 300 vendedores de las calles 13, 14, 15, y de la Avenida 30 de San Mateo. El proyecto consiste en viabilizar un sector de Soacha partiendo de que estos son terrenos de la administración municipal, de igual manera estará compuesto por un corredor que va desde la calle 30 en San Mateo y empata con la calle 24 del sector de Mariscal Sucre”, manifestó en ese entonces el exalcalde Nemocón.

Pero el tiempo pasó y las obras no avanzaron como se planearon, incluso se terminó el cuatrienio y hoy sólo se observa una especie de alameda que comunica a la avenida 30 con la calle 26 del barrio Mariscal Sucre.

“Pues dicen que ahí va a quedar un parque para el servicio de todos y que en el centro se adecuó un espacio para hacer presentaciones culturales y artísticas”, dijo Gustavo Hernández, residente de San Mateo.

Como él, muchos miembros de la comunidad no tienen claro qué es lo que va a funcionar en este amplio terreno que, como dice los habitantes, parece un corredor peatonal.

Los vendedores ambulantes están a la expectativa y aseguran estar cansados de tanta promesa. “Esto lo vienen diciendo desde hace como dos años, que nos reubican, que nos dan crédito, que ya casi, en fin, pero la realidad es que estamos desamparados y permanentemente nos toca huir de la policía”, expresó Edelmira Castiblanco, vendedora informal del centro de Soacha.

La inversión que hizo la secretaría de infraestructura en adecuar el terreno en San Mateo superó los 2 mil millones de pesos, y según fuentes de la misma alcaldía, aún faltan algunos servicios públicos, el embellecimiento del entorno y lo más importante: la instalación de los módulos para los vendedores.

El proyecto contempla que cada vendedor adquiera su propio módulo de trabajo a través de un crédito blando otorgado por entidades que la administración municipal ha contactado como Bancompartir y Confiar.

Otro aspecto es que, de ponerse en marcha, la administración del pasaje comercial estará a cargo de un particular y cada vendedor deberá pagar una cuota mensual, más los servicios públicos que consuma.

Un elemento importante en este proceso es que no hay cupo para todos los vendedores de la calle 13 y la avenida 30. Se requiere una depuración a través del cumplimiento de requisitos como estar afiliados al Sisben, que residan en Soacha y que cumplan con lo estipulado por la ley para la venta de productos en la calle, entre otros.

El siguiente paso es que la secretaría de infraestructura le entregue el terreno a la secretaría general, que es la encargada de administrar los bienes del municipio. No obstante, hay que esperar los lineamientos del nuevo alcalde frente al proyecto, donde la administración anterior se gastó más de 2 mil millones de pesos para construir una especie de alameda que aún no se pone a funcionar.