La academia Fundación Frans Brüggen es una organización sin ánimo de lucro que trabaja en el barrio Compartir de la comuna 1 de Soacha y busca promover la formación de niños, jóvenes y adultos en la parte musical. Uno de sus objetivos es difundir la música clásica y tradicional colombiana para proveer espacios artísticos en el municipio.   

La fundación cuenta con 6 profesores expertos en música, actualmente hay 40 estudiantes entre niños de 2 años y adultos de 50 que reciben sus clases semipersonalizadas  en semestres. “Todo nació bajo la iniciativa que tuvimos Joel Garzón y David Camargo. Nuestra idea fue promover espacios para la práctica artística de instrumentos musicales, teniendo en cuenta que a quienes se interesan por estudiar música como carrera universitaria, le exigen conocer de elementos sonoros y las clases de las mismos son muy costosas, entonces  nosotros ofrecemos un servicio complementario a bajo costo”, dijo David como  vocero de la fundación.

Los instrumentos que enseñan en un plan semestral son: chelo, violín, viola, cuatro, guitarra, tiple, bandola, piano, ukelele y la familia de la flauta dulce.

La institución artística se constituyó de forma legal en el 2018, pero antes de ello se lanzaron proyectos con la Alcaldía Municipal. “Hicimos proyectos musicales para la alcaldía de Eleázar González, donde desafortunadamente se prometió apoyo pero no se configuró en nada. Aunque esto pasó, la academia siguió con su currículo de enseñanza haciendo conciertos para madres, colegios y en si para la comunidad de Ciudad Verde, San Nicolás y otros sectores”, mencionó Camargo.  

El proceso cultural y artístico hace parte del Plan Estratégico Territorial de la comuna 1, que es financiado por la Fundación Grupo Social. «Para llegar al PET pasamos por un proceso de fortalecimiento de organizaciones sociales y ahí desarrollamos un proyecto donde aprendimos sobre planeación de los objetivos del plan y participamos en un grupo de interés que se llama «Jóvenes y convivencia» con el proyecto Al son juvenil”, y el año pasado fuimos merecedores de un premio de 13 millones de pesos”, recordaron los fundadores.

¿Por qué es importante abrir procesos artísticos, culturales y musicales en Soacha?

En la Casa de la Cultura no hay cabida para todas las personas que se interesan en la música. Se limita de alguna forma el ingreso a todos los aprendices. Aquí hacemos clases semipersonalizadas, miramos los avances de cada estudiante y le hacemos seguimiento por semestre. Nosotros estamos abiertos a todos los géneros, pero nuestro enfoque es la música tradicional colombiana. Aprender un instrumento crea disciplina, paciencia, constancia y trabajo en equipo.

La invitación que hace la Academia Fundación Frans Brüggen es para que los interesados se inscriban en cada semestre, que se programa desde sus redes sociales, Facebook e Instagram. También envían  un mensaje a la actual administración para que estructuras como estas tengan más incidencia en el municipio.