Estudiantes de grados noveno y décimo que se fueron en enero para Nueva Zelanda a estudiar inglés,  están varados en ese país tras el cierre de fronteras a causa del coronavirus. Todo indica que el martes 15 de septiembre retornarán al país en un vuelo humanitario.

A la expectativa  estaban las familias de 14 estudiantes del colegio Jose Max León, ubicado en el municipio de Cota, debido a que con el cierre de fronteras internacionales no pudieron retornar a Colombia desde Nueva Zelanda en junio, cuando culminaba su semestre de intercambio educativo.

No obstante, tras varios tropiezos que, entre otras cosas, acarrearon altos gastos económicos en manutención, educación y el pago de los pasajes, lograron conseguir espacio en uno de los últimos vuelos humanitarios del Gobierno Nacional y podrán llegar al país el próximo 15 de septiembre a medianoche, luego de un viaje de 36 horas.

Los jóvenes, que están entre los 14 a los 16 años y que hacen parte de los grados noveno y décimo, viajaron en la segunda semana de enero a un programa de inmersión para mejorar el inglés y vivir una experiencia cultural diferente. En Nueva Zelanda, se distribuyeron en ocho colegios y vivieron los efectos restrictivos de la pandemia solo algunas semanas.

De hecho, de acuerdo con el rector del colegio, Javier Albornoz, los estudiantes han podido recibir clases con normalidad, sin necesidad de un distanciamiento ni usar tapabocas.

“Los chicos no vivieron la contingencia como la hemos vivido en Colombia, pero su regreso estaba programado para el 4 de junio. Faltando pocos días, la reserva fue cancelada y tuvieron que hacer extensión del programa educativo, que representó costos adicionales a las familias, porque estas extensiones cuestan 30 millones de pesos”, explicó el rector.

Asimismo, dijo que la extensión duraba hasta el 31 de agosto, por lo que esperaban viajar para el 4 de septiembre, pero nuevamente quedaron en el limbo al no asegurarse la apertura de fronteras internacionales en Colombia. Por esta razón, se abrieron a la posibilidad de repatriación en un vuelo humanitario, que daba prioridad a población vulnerable y menores de edad.

A pesar de ser un vuelo humanitario, los costos son altísimos, van desde los 2.500 dólares australianos. Entonces, además de los costos adicionales que tuvieron las familias, debimos apoyar a los acudientes con financiaciones y algunos tuvieron que acudir a créditos para traer a sus hijos de vuelta», señaló Albornoz.

Los menores viajarán el 13 de septiembre y estarán llegando sobre la medianoche del 15 de septiembre. Es un vuelo largo, con distintas paradas y es uno de los últimos vuelos humanitarios que ofrecerá el Gobierno Nacional por la contingencia del coronavirus.

Fuente: elespectador