En la segunda parte de este análisis referente al artículo Vocación  económica del desarrollo del municipio de Soacha,  es importante observar que el debate hoy está centrado sobre la gobernabilidad y las estrategias determinadas para  potencializar la ciudad. Potencializarla en términos económicos.

Sin embargo, es necesario señalar que  la falta de participación por partede la ciudadanía en los procesos de desarrollo claves para la ciudad  generan profundos vacíos de legitimidad, considerando  que se debe tener una perspectiva de trabajo en equipo que concentré, organice, fortalezca y maximice todos los esfuerzos en el largo plazo, a través de  acciones  que los articule, coordine y  generen compromisos y consensos con el fin de consolidar el análisis situacional y la proyección de variables que brinden una visión compartida del futuro al municipio.

En esta perspectiva encontraremos de manera recurrente durante los próximos meses diferentes actores institucionales, actores de la sociedad civil  y actores sectoriales del empresariado reunidos generando ideas para la potencialización de la vocación económica del municipio, basados en los 29 talleres realizados donde se generaron retos, se identificaron fortalezas, debilidades, y se crearon expectativas sobre el desarrollo económico, social y ambiental para la ciudad.

En estos encuentros se construyeron indicadores de evaluación insuficientemente robustos que permitan visibilizar la prosperidad económica en la ciudad, ello con el fin de establecer estrategias de cooperación empresarial como uno de los tantos factores claves para el crecimiento, de la mano de los actores (ciudadanos, empresarios, emprendedores, entidades reguladoras y de control) para proyectos claves como el Centro de Procesamiento de Intercambio Multimodal,  la construcción del Centro de Gestión Empresarial de Soacha, el megaparque industrial  (potencialmente en Canoas) y el  impulso a la creación de zonas de tratamiento preferencial aduanero, previa notificación a la DIAN y al Ministerio de Comercio,  haciendo las declaratorias necesarias de las zonas francas.

Se identificó que el 58% de los asistentes a estos talleres participaron en ejercicios ciudadanos, los cuales fueron espacios en los que se aporta a los procesos de desarrollo y se consideran momentos de encuentro, formación y aprendizaje del territorio y su economía.

Se consolidaron conceptos teniendo en cuenta variables claves para la identificación de objetivos y estrategias en la conjunción de estos talleres desarrollados por Olga Lucía González y Diana Jaramillo, parte del equipo de apoyo de la Secretaría de Planeación y Ordenamiento Territorial de la Alcaldía en la pasada Administración, formatos carentes de estructura sólida que permitan generar mayor cantidad de indicadores de evaluación para identificar el norte y el caminar la ciudad.

Así las cosas, se hace necesario que los procesos estructurales de la ciudad, como el Plan de Ordenamiento Territorial y el Plan Municipal de Desarrollo le apuesten a enrutar, consolidar y estructurar un plan de acción que permita empezar a edificar una visión futura de prosperidad económica.

Es definitivo que las finanzas de la ciudad serán un componente fundamental en este proyecto,  pues la construcción y puesta en marcha de los emprendimientos autónomos que ha propuesto el gobierno municipal son claves en este avance; sin embargo, no se distingue un plan de retribución financiera derivado de estos estudios para que la ciudad consolide y permita visualizar un norte económico sostenible.

Es inaplazable y determínate sacar la ciudad de la desaceleración económica actual provocada y agravada por la pandemia y factores estructurales, pues diversos sectores perciben nociones de constante planificación, en consecuencia de la información pública en esta materia, sin considerable materialización, más cuando estos temas son neurálgicos para la ciudad  sin que  generen asombro y  suficiente interés y perspectiva de  futuro en la mayoría de los integrantes del Concejo Municipal, generando en consecuencia  un futuro económico incierto para la ciudad.

Por Jeisson Fonseca