‘Saludo con respeto a todos los ciudadanos cundinamarqueses en cada uno de los municipios. A través de varios documentos que la fundación opinión ciudadana que represento, vamos a publicar con el ánimo constructivo de contribuir con algunas reflexiones que tienen que ver con el comportamiento ciudadano, su relación con los partidos y el avance en la solución de problemas generacionales y en la consolidación del desarrollo y progreso’.


La razón de iniciar estas palabras es hacer un análisis sobre hasta donde existe una sinergia entre la ciudadanía y la política para avanzar en el progreso y desarrollo de nuestros territorios. Los ciudadanos son apáticos hacia la política, es decir, ya no les interesa y; la acción ciudadana está muerta, o en riesgo serio, ya que los ciudadanos no participan en la política. Esta concepción del ciudadano en el sistema democrático actual es similar a la propuesta por Joseph Schumpeter en su teoría de liderazgo político en los 40.

En esta teoría la democracia es definida como «un método para llegar a las decisiones políticas, en el que los individuos adquieren el poder de decidir por medio de una lucha de competencia por el voto del pueblo «(1983). Todo se reduce a la democracia a un método electivo mediante el cual el pueblo crea un gobierno eligiendo a un líder entre líderes que se proponen y compiten libremente por el libre voto, libre voto de votantes irracionales influidos por la propaganda de los propios líderes y que ocupanun lugar de privilegio dentro de su construcción democrática. Son los liderazgos los que deben llamar a la vida a las masas, despertarlas y excitar sus opiniones y predisposición, el «liderazgo despierta, organiza y estimula a los grupos y sus intereses». La democracia entonces, queda restringida a la competencia por el liderazgo, donde los líderes se constituyen en el nuevo eje del proceso político; Los líderes proponen y los no líderes, los representados, salvo cuando tienen la posibilidad de votar, no cuentan con otra instancia de participación. La democracia y el gobierno son subproductos, son consecuencias de la competencia.

Pero nuestra democracia demuestra que a gran parte de los ciudadanos les interesa y preocupa la política, pero sienten que existe una gran brecha entre la clase política y la sociedad, por lo que no consideran que puedan influir en las decisiones de los gobernantes. Los ciudadanos no creen que puedan hacer alguna diferencia en cuanto a política se refiere, y esto les provoca frustración, furor y, principalmente, una sensación de impotencia. Por otra parte, también se encuentra que los ciudadanos están consientesque juegan un papel central si se pretende revigorizar la política y critican a quienes prefieren el camino fácil de sólo señalar a los políticos, medios de comunicación y organizaciones como únicos responsables de sus problemas. De hecho, ellos ven los problemas políticos en un amplio contexto, Por ello, reconocen que necesitan entender mejor los temas públicos para poder participar en el debate político y que necesitan trabajar para que su vos sea escuchada.

Hoy día los ciudadanos no son apáticos pero si se sienten impotentes cuando de política se trata. Los ciudadanos argumentan que han sido excluidos del proceso político y que les han dejado muy poco espacio para entender, comprometerse y hacer una diferencia en lo sustancial de la política. Los ciudadanos se comprometen en áreas específicas de la vida pública, en las que ellos creen que pueden hacer una diferencia. Es decir ellos eligen participar sólo cuando creen que existe un contacto directo con la política. Cuando los ciudadanos participan, Debe haber al menos la posibilidad de lograr algún cambio y poder ser testigo de ello. Cabe mencionar que los ciudadanos no consideran que este contacto directo este presente en muchas arias relacionadas a la acción política de hoy en día.

Reconectar a los ciudadanos y a la política tomará más que sólo cambios legislativos que pretendan que el sistema y sus legisladores rindan mejores cuentas. Los ciudadanos quieren ser más que sólo simples observadores, o al menos tener la confianza de que el juego político se juega limpiamente y a sus intereses. Los ciudadanos quieren una manera de entender y participar en la política por ellos mismos. Si percibieran algún cambio, participarían más, pero como no participan, ese cambio no llega, por lo que sea cae en un círculo vicioso. Algunas de las explicaciones que tienen los ciudadanos sobre el porqué se sienten excluidos de la política son:

  • Consideran que los temas políticos que son prioritarios para los políticos no corresponden a los que lo son para los ciudadanos.
  • Consideran que los temas políticos son presentados de una manera que no les muestra alguna conexión con su vida diaria o con las consecuencias que tendrán en ésta.
  • Consideran que los temas políticos son expuestos de una manera que ellos no entienden, con lenguaje muy técnico, lo cual los hace sentir incapaces de tener alguna opinión.
  • Poca confianza en los mecanismos existentes para expresar su opinión como las encuestas de opinión, asambleas y cartas.
  • Desconocimiento de los procesos disponibles para expresar su opinión y participar en la política.
  • La reflexión que queda es que no existe tal sinergia y que nos debemos proponer acercarlas para fortalecer la democracia. Considero que plantear una agenda de discusión permite abrir la discusión que permita pasos sobre lo planteado.
  • Encontrar maneras para reenfocar el debate político a los temas políticos, sobre todo a los de mayor interés, ya como éstos afectan la vida diaria de la gente.
  • Encontrar maneras para que los ciudadanos formen una vos pública en los temas políticos y para que los gobernantes escuchen esta voz.
  • Encontrar lugares públicos accesibles para los ciudadanos, donde los ciudadanos y los gobernantes puedan considerar y discutir temas políticos.
  • Encontrar maneras para impulsar a los medios a que se enfoquen más a la dimensión pública de los temas políticos.
  • Encontrar maneras para que los ciudadanos y gobernantes interactúen más constructivamente en el proceso político.
  • Encontrar maneras para estimular el sentido de responsabilidad cívica para mejorar los servicios sociales.
  • Dar apertura en los partidos políticos a la ciudadanía para que a través de procesos democráticos, los líderes más allá de las camarillas encuentre espacios para presentarse al desafío de ganarse con propuestas el voto de la ciudadanía para avanzar en su territorio.