“La unidad del pueblo y de sus dirigentes es la expresión del fin superior que la política debe alcanzar. Mientras en la sociedad los intereses estén en pugna, las opiniones y las visiones no conseguirán entenderse. No existe mecanismo electoral, ni sufragio universal alguno que del caos pueda hacer surgir el acuerdo y la armonía”.


La gente se pregunta para qué le sirve a Soacha la unidad, otros hablan de un embeleco político, algunos menos optimistas piensan que son parte de maniobras electorales. A todos estos paisanos así como al gran grueso de la gente quiero plantearles el para qué de la unidad.

Partiendo de una verdad en cualquier ciudadano, todos queremos vivir en un lugar que nos ofrezca calidad de vida como resultado de buenas decisiones, trabajo de todos y de los recursos que suman el presupuesto del municipio y donde suma el pago de impuestos que hacemos cada uno. Según la OMS[[1]], la calidad de vida es: «la percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación con sus objetivos, sus expectativas, sus normas, sus inquietudes. Se trata de un concepto muy amplio que está influido de modo complejo por la salud física del sujeto, su estado psicológico, su nivel de independencia, sus relaciones sociales, así como su relación con los elementos esenciales de su entorno». El concepto de calidad de vida en términos subjetivos, surge cuando las necesidades primarias básicas han quedado satisfechas con un mínimo de recursos. El nivel de vida son aquellas condiciones de vida que tienen una fácil traducción cuantitativa o incluso monetaria como la renta per cápita, el nivel educativo, las condiciones de vivienda, es decir, aspectos considerados como categorías separadas y sin traducción individual de las condiciones de vida que reflejan como la salud, consumo de alimentos, seguridad social, ropa, tiempo libre, derechos humanos. Parece como si el concepto de calidad de vida apareciera cuando está establecido un bienestar social como ocurre en los países desarrollados.

Desglosando el tema, hagámonos las siguientes preguntas:
Tengo los servicios públicos de optima calidad?

Cubren mis expectativas para el futuro de mi familia en educación, salud, deportes, recreación, movilidad, transporte, espacio público, adultos mayores, cultura y seguridad?

En temas de patrimonio, el municipio cumple con las expectativas de desarrollo y progreso, que permitan que una vivienda adquiera valorización por su entorno?

El municipio tiene fortaleza administrativa frente a su desarrollo urbanístico que permita vivienda de calidad y con diseño para familias?

El municipio en que nos encontramos ha planificado la ciudad haciendo que esta sea atractiva para la industria y las oportunidades de empleo?

Mis desplazamientos a trabajar no superan los cuarenta minutos para que no vaya en detrimento de mi tiempo libre?

La red de servicios sociales de mi municipio tiene una política universal que me permita estar tranquilo con el tiempo de mis hijos?

El tema de seguridad ciudadana crea en mi barrio atmosfera de tranquilidad que permiten vivir armónicamente en comunidad?

El municipio tiene programas universalizados para superar la exclusión social y personas dependientes económicamente?

La característica de la toma de decisiones en el municipio es a partir de escenarios democráticos o por el contrario me entero cuando son hechos cumplidos?

El orden, la planificación y el progreso son los pilares del municipio?
La democracia participativa, inclusiva y universal es el escenario de la comunidad en el municipio?

En el municipio los procesos participativos para elecciones y la construcción de programas unen la comunidad?

La fiesta democrática supera el tema de ganador y perdedores, sabiéndose todos gobernados y en igualdad al día siguiente?
El municipio es tan fuerte hacemos parte de los más elevados indicadores del país?

Las anteriores preguntas me permiten plantear el para que de la unidad? La razón si hemos contestado una sola negativa o más o todas, podemos darnos cuenta que estamos fallando en el escenario municipal, así como en la responsabilidad de cada uno con respecto al ser ciudadano.

Muchos encontramos en estas preguntas una más, que me plantea una ciudad así?. Y mis queridos amigos la respuesta es sencilla, ante la ausencia de una unidad que nos permita como colectivo construir el municipio, siempre nos veremos cómo golondrinas solitarias llamando lluvia. Imaginémonos que la construcción del municipio es como la de un edificio, cada alcalde con su cuadrilla haciendo pedacitos, rompiendo o cerrando lo que anterior hizo, los cimientos todos son desiguales con una cantidad y una calidad de materiales distintos y con diseños diferentes. El resultado no es próspero, los visitantes mantienen temor de la estabilidad, además nunca se verá terminado. Si por el contrario todos somos ayudantes, los recursos estarán bien proyectados y servirán para más obras dentro del edificio, los diseños serán uno y todos haremos lo que está planificado, todos estaremos felices en la participación y en la autoridad. Los obstáculos serán mínimos y tendrán solución. El edificio será admirado por propios y extraños. Con esta comparación quiero crear espacios de reflexión que nos permitan avanzar. Cada uno de nosotros como ciudadanos tenemos valores intrínsecos que pueden ser puestos al servicio de todos de forma positiva y no negativamente desarticulados defendiendo posturas individuales, grupistas o anarquistas. El resultado de la desunión ha sido un municipio señalado, estancado, inseguro, empobrecido.

La reflexión nos encamina a superarnos individualmente a ser propositivos, a querer esta tierra y buscar su mejoramiento. Hoy la desesperanza nos ronda, la apatía supera la desconfianza y gústenos o no la democracia nos exige involucrarnos si queremos cambiar, si queremos el municipio, si somos capaces de superarnos y la vía es la unidad, el despertar de una conciencia que supere lo vivido, que el consciente individual construya el colectivo y a una voz la unidad emprenda el viaje de hacer de Soacha un buen vividero que además brinde oportunidades para todos.

Por último, estamos asistiendo al inicio de un nuevo proceso electoral de cara a escoger las autoridades del municipio y del departamento así como sus cuerpos colegiados. Es la oportunidad de la ciudadanía y de los candidatos de hacer un ejercicio a partir de la unidad que de los pasos necesarios para la consolidación de este escenario, de propuestas de gobierno que respeten este interés y a las comunidades desde las campañas a partir de la Unidad, superando la división y la polarización. Por un debate enriquecido, propositivo y serio por Soacha que consolide este ideal. Que el nuevo gobierno sea la esperanza de todos en participación, inclusión y progreso.

FERNANDO RAMIREZ VASQUEZ