Aunque en los últimos meses ha habido una leve mejoría en los indicadores de inseguridad y delincuencia en Soacha, el barrio La Veredita es ajeno a este avance, dado que en este mismo periodo de tiempo, el sector ha sido invadido por viciosos y pandilleros que le han arrebatado la tranquilidad a los habitantes del sector.


Sólo por citar un ejemplo, el parque del barrio se ha convertido literalmente en ‘la olla’ del lugar, teniendo en cuenta que los expendedores escogieron este sitio como el punto de consumo y venta de alucinógenos. No se puede dejar atrás el riesgo que a diario corren los vecinos que habitan en La Veredita cuando salen a tomar el transporte para dirigirse a sus sitios de trabajo o estudio, pues debido a que varias rutas de transporte fueron suprimidas o reducidas, sus habitantes deben atravesar todo el barrio para ir hasta la vía Indumil, a fin de poder acceder a un vehículo de servicio público.

“Cuando uno está jugando ellos fuman vicio y se sientan en las gradas de la cancha, el otro día mi hermana iba subiendo las escaleras y uno de esos muchachos la corrió. Siempre llegan al parque pasadas las 4:30 p.m., y se están ahí hasta la madrugada, además uno ve que duermen debajo de las bardas”, explicó uno de los niños que juegan en la cancha del barrio La Veredita.

“Como ellos se hacen allí en las escaleras, se ponen a fumar y el humo nos afecta mucho. Aunque no nos intimidan y tampoco nos agreden, sí nos molesta que fumen y hagan otras cosas que nos perjudican. Por lo general llegan en la tarde y se están en la cancha hasta por la noche”, expresó otro niño que frecuenta la cancha de La Veredita.

Vale la pena mencionar además que, contrario a lo que hace pocos días aseguraron tanto el Comandante de la Policía de Soacha como el Secretario de Gobierno, acerca de que por falta de denuncias de la ciudadanía no se ha podido tomar acciones contundentes en contra de la delincuencia en algunos sectores del municipio, los habitantes de La Veredita aseguraron que desde el año pasado han denunciado la situación que se presenta en el barrio, pero aún no se ha dado una respuesta efectiva por parte de las autoridades:

“Lamentablemente en el último mes nos hemos visto afectados por la presencia de pandillas que no son de la comunidad, pues hemos visto que el grupo de jóvenes con el que se ha trabajado de manera preventiva, está muy aparte de esas personas. Al barrio llegan muchachos de otras partes, y eso está afectando a la juventud del sector, por lo tanto es una situación que nos preocupa bastante. Hemos hecho las denuncias y peticiones correspondientes ante las autoridades competentes, pero no sé qué pasará, porque hasta ahora no hay una respuesta contundente a estas solicitudes. Tenemos todos los recibidos que nos han dado tanto en la Secretaría de Gobierno como en el Comando de la Policía. Incluso desde el año pasado solicitamos el avantel y las cámaras de seguridad, pero lamentablemente la respuesta ha sido nula”, manifestó una residente de La Veredita.

“La seguridad ha desmejorado mucho por esta situación que se presenta con algunos jóvenes del barrio. Los fines de semana especialmente hay mucho desorden aquí, ellos arrojan piedras a las casas y rompen vidrios, además hay peleas y riñas callejeras que han acabado con la tranquilidad del sector. Los robos y los asaltos han aumentado en la entrada del barrio, más ahora que por la escasez de rutas de transporte debemos desplazarnos hasta allá para poder ir a trabajar. Es preciso mencionar que la comunidad ha enviado varias quejas y solicitudes por escrito a la Policía y todos los demás entes encargados de la seguridad, pero creemos que no hemos sido escuchados. El barrio era un sitio muy tranquilo, pero desde junio del año pasado hasta ahora se ha agudizado la inseguridad en el sector”, concluyó otra habitante de La Veredita.

*Por razones de seguridad los nombres de los entrevistados han sido reservados.