Como cierre a la manifestación de inconformismo expresada en el Paro Nacional de 21 de noviembre, los habitantes de Soacha y el país hicieron sonar sus cacerolas en barrios, parques, calles, avenidas y conjuntos residenciales.

Como pocas veces se ha visto en Soacha, sus habitantes se unieron al llamado del denominado “cacerolazo”, como una forma de protestar contra las medidas económicas del gobierno Duque.

Un aspecto para destacar en la jornada fue el buen comportamiento de los ciudadanos del municipio de Soacha, quienes a diferencia de la capital y de la ciudad de Cali, salieron a marchar en paz, sin desórdenes ni enfrentamientos con la fuerza pública.

Al final de la jornada, durante el “cacerolazo”, también el buen comportamiento predominó en Soacha. Sólo se reportaron algunos hechos aislados como intentos de saqueos, pero las autoridades desmintieron el hecho.  

Soacha marchó en paz  y dio ejemplo en un día convulsionado que dejó grandes pérdidas económicas para el país por la acción de los vándalos y delincuentes que empañaron la jornada de paro.