Tres años de dolor, angustia y una incansable lucha por hacer justicia y encontrar la verdad, completaron las madres, esposas, hermanas y en general los familiares de los jóvenes asesinados por personal del Ejército en el 2008, quienes en un solemne acto reiteraron su voluntad de ir hasta las últimas consecuencias para hacer que los responsables de estos crímenes sean castigados.


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Un sancocho comunitario realizado en la Urbanización Villa Juliana del barrio San Nicolás de la comuna uno (de donde son cinco de las víctimas), organizado por las madres en compañía de algunos colectivos y organizaciones sociales, fue el escenario propicio para recordar a los 17 jóvenes víctimas de las ejecuciones extrajudiciales, a la par que se hizo un llamado para que este lamentable hecho no quede en el olvido, sino que por el contrario sea el símbolo de la lucha por la ‘Verdad, Justicia, Reparación y Garantía de No Repetición’ que desde el momento mismo en que se destapó el escándalo, ha sido la principal consigna pregonada por estas mujeres.

Al acto asistieron diferentes delegaciones de activistas y defensores de Derechos Humanos, no sólo de Soacha sino también de Bogotá, Medellín y otras ciudades de Colombia, además de personas de otros países que se han solidarizado con el propósito de ayudar a esclarecer los crímenes y evitar que los autores intelectuales y materiales de esta abominable práctica sigan dilatando los procesos y obstruyendo a la justicia.

Un breve contexto

Los llamados ‘Falsos Positivos’ de Soacha ocurrieron entre marzo y agosto de 2008, luego de que a principios de ese mismo año se reportara la desaparición de varios jóvenes del Municipio y algunos del sur de Bogotá, suceso que sin embargo sólo se conocería hasta septiembre, luego de que el entonces Personero de Soacha y actual Candidato a la Alcaldía, Fernando Escobar, denunciará dichas irregularidades que posteriormente se confirmaría que eran los mismos casos de personas identificadas como N.N que habían aparecido muertas en Ocaña y Cimitarra (Norte de Santander), y reportadas como guerrilleros muertos en combate con tropas del Ejército.

Los casos, en su respectivo orden se registraron de la siguiente manera:

Soacha

-• Compartir – 2 casos.
-• San Nicolás – 5 casos.
-• Santa Ana – 2 casos.
-• El Porvenir – 1 caso.
-• Ducales – 3 casos.
-• Uno más que todavía no se sabe de qué barrio provenía y del que al parecer ya hay condena.

Bogotá

-• Álamos – 1 caso.
-• Fátima – 2 casos (estos son los que corresponden a la condena de ocho militares, impuesta el pasado 22 de julio en un Juzgado de Bucaramanga).

Sin embargo, de la totalidad de los casos, la mayoría todavía se encuentra a la expectativa, dado que a estas alturas no ha empezado la etapa previa de juzgamiento. En ese sentido, el caso que queda en Bogotá, dos de San Nicolás, uno de Compartir y el de El Porvenir, no han iniciado ni con la Imputación de Cargos, que es la primera fase del proceso acusatorio.

Los casos restantes apenas se encuentran en etapa preparatoria.

Hablan las madres

Con el dolor vigente, la indignación viva y una profunda convicción de seguir luchando para limpiar el nombre y honrar la memoria de sus hijos, cuatro de las ‘Madres de Soacha’ le contaron a Periodismo Público cuál es su situación actual y cómo han transcurrido las cosas desde aquel ‘septiembre negro’:

Blanca Nubia Monroy :

Es residente de Villa Juliana, Madre de Julián Oviedo Monroy, quien al momento de morir tenía apenas 19 años de edad: