El expresidente acudió a la Comisión de la Verdad y habló de los denominados ‘falsos positivos’, ocurridos cuando él fue ministro de defensa d Álvaro Uribe.

Santos comenzó diciendo que cuando asumió el cargo compartía con el presidente Uribe la idea de derrotar militarmente a las Farc, pero tuvieron diferencias en cómo alcanzar el objetivo.

“Uribe buscaba acabar militarmente a las Farc, quería una derrota total. Nunca quiso ni siquiera reconocer la existencia de un conflicto armado; los guerrilleros para él eran unos simples narcotraficantes y terroristas. En mi caso, consideraba más viable y conveniente, más rápido y menos costoso, una derrota estratégica y llevarlos a una mesa de negociación”, explicó.

Agregó que en varios discursos ante la tropa insistió en la necesidad del respeto irrestricto de los derechos humanos y la aplicación del Derecho Internacional Humanitario.

“Siempre repetí: tenemos que combatir con un fusil en la mano y la Constitución en la otra”, sostuvo. Pero aseguró que comenzó a escuchar de posibles crímenes extrajudiciales poco tiempo después de asumir el cargo.

“Para entonces creí que se trataba de ser rumores sin evidencia, no les di credibilidad. No me cabía en la cabeza que algo así pudiera estar ocurriendo”, señaló el exmandatario, quien señaló que para 2007comenzó a recibir “alertas confidenciales” de organismos internacionales y tras una investigación de su entonces viceministro, Sergio Jaramillo.

El también Nobel de Paz mencionó varios casos puntuales, y recordó que en un evento en la base militar de Tolemaida dijo que “habría cero tolerancia frente a esos casos”.

También se refirió a las acciones que como Ministro de Defensa tomó para acabar con ese flagelo que para entonces seguía creciendo, entre ellos la derogación de la Disposición 29 de 2005 y el Decreto 1400 de 2006 que fueron asumiros como “incentivos para producir bajas”.

Luego dijo que en 2008 estalló el escándalo de los jóvenes de Soacha, reclutados con engaños en ese municipio y asesinados en Norte de Santander y presentados como “bajas en combate”.

Santos aseguró que se encontraron serias inconsistencias en los reportes de los comandantes militares al punto de que fue necesario separar del cargo a 20 oficiales y 7 suboficiales de las filas, incluyendo a tres Generales y cuatro Coroneles, y luego una veintena más de oficiales.

El exmandatario también se refirió al expresidente Uribe Vélez, su jefe de entonces. “No me cabe la menor duda de que el pecado original, lo que en el fondo dio pie para estas atrocidades, fue la presión para producir bajas y todo lo que se tejió alrededor de lo que muchos han llamado ‘la Doctrina Vietnam’. Pero al mismo tiempo, en honor a la verdad, tengo que decir que el presidente Uribe no se opuso al cambio de esa nefasta doctrina, que él mismo había estimulado. Nunca recibí una contraorden, ni fui desautorizado”, afirmó.

Santos cerró su contribución a la verdad pidiendo perdón a las víctimas.

“Me queda el remordimiento y el hondo pesar de que durante mi Ministerio muchas, muchísimas madres, incluidas las de Soacha, perdieron a sus hijos por esta práctica tan despiadada, unos jóvenes inocentes que hoy deberían estar vivos. Eso nunca ha debido pasar. Lo reconozco y les pido perdón a todas las madres y a todas sus familias, víctimas de este horror, desde lo más profundo de mi alma”.

Y concluyó que su versión podrá ser interpelada por la Comisión de la Verdad para aportar al esclarecimiento de lo ocurrido, “pero sobre todo para que ayude a comprender las causas y los impactos de este fenómeno que afectó a miles de familias”, dijo.

Al final, el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad, agradeció que por primera vez un ex Presidente de la República les pida perdón a las víctimas.

Tomado de: El Nuevo Siglo