Los paraderos de Soacha que nadie respeta

Ni la Secretaría de Movilidad de Soacha, ni los transportadores, ni mucho menos los conductores particulares respetan los 12 paraderos que en marzo de 2015 se demarcaron y habilitaron para la organización de la movilidad en el centro de la ciudad. Hoy sólo sirven de adorno y parqueadero.


Ante la problemática de movilidad en el centro del municipio, en marzo de 2015 la Secretaría de Movilidad diseñó 12 paraderos entre el centro comercial Mercurio y la Registraduría para evitar que los conductores pararan a dejar y recoger pasajeros donde ellos consideraran.

Los paraderos fueron demarcados por las carreras séptima y octava, justo por donde transitan las rutas de transporte colectivo que entran y salen del centro de la ciudad. “Nosotros hablamos con las seis empresas que prestan servicio de transporte y a cada una le pedimos que nos colabore con los materiales para hacer dos paraderos y los respectivos volantes informativos”, dijo en ese entonces un funcionario de la Secretaría de Movilidad.

Los paraderos se respetaron mientras estuvo Víctor Pira en dicha Secretaría, pero con los cambios de funcionarios las cosas empezaron a empeorar. Poco a poco los conductores del transporte público urbano comenzaron a irrespetar la medida, hasta el punto que hoy nadie los utiliza, incluso están parando de nuevo en la alameda de la calle 13, tanto en la carrera séptima como en la octava, formando enormes trancones.

“Que triste que las buenas medidas no las mantengan. La verdad los paraderos le daban orden al transporte y no se veía tanto trancón ni desorden, pero no sé qué pasó que otra vez están recogiendo sobre el paso peatonal y vean los resultados, trancones por todo lado”, expresó Mireya Lamus, usuaria del transporte y residente en la comuna dos.

Un tema que la Secretaría de Movilidad debe analizar es el uso de los paraderos por parte de los particulares, con el visto bueno de algunos dueños de negocios.

Por lo anterior, para los usuarios del transporte urbano del municipio, poder ejercer el uso de los paraderos se ha convertido en un calvario, gracias a los conductores imprudentes que parquean sus vehículos sobre las zonas demarcadas para dejar y recoger pasajeros en el centro de Soacha, teniendo en cuenta que dichos espacios son exclusivos para el transporte público. Pese a la demarcación del paradero sobre el asfalto, la franja amarilla y la señal que especifica su uso oficial, los dueños de vehículos particulares insisten en parquear sobre los mismos.

“Es preocupante observar como los carros particulares se parquean sobre los paraderos, a veces son tan descarados que se ubican en todo el medio del paradero, siendo esta una situación que se presenta en todas las carreras y calles en las que se han designado sitios exclusivos para recoger pasajeros. Gracias a estas personas irresponsables, que brillan por estar presentes todo el tiempo, a nosotros como usuarios nos toca esperar el transporte básicamente sobre la mitad de la vía, arriesgando nuestra integridad”, especificó Magda Socha, residente en el municipio.

Justamente la imprudencia de los conductores de carros particulares es el factor principal para dar inicio a un círculo vicioso de incumplimiento por parte de todos los actores en cuestión de movilidad, tanto en el uso del transporte público como en la prestación del servicio. No obstante, esto no es excusa para que la Secretaría de Movilidad incumpla su función y haga respetar los paraderos.

Los sitios más críticos en donde se resalta la imprudencia de los conductores son la Carrera séptima desde la calle 18 hasta la 12, siendo el tramo del parque principal, frente a la iglesia, donde se repite con mayor frecuencia la irresponsabilidad de los particulares; la situación por la Carrera 8 no es diferente, pues la bahía exclusiva para el sistema de transporte parece un parqueadero gratuito. Pese a estar totalmente señalizado, los dueños de carros se parquean debajo de las señales que especifican su uso.

Pero la culpa directa es de la Secretaría de Movilidad y su Dirección de Transporte. “Nadie controla al transporte público en este aspecto, y como es normal en Soacha, cada quien hace lo que le parezca, mientras las autoridades se hacen las de los oídos sordos como si no conocieran la medida”, finalizó Raúl Orjuela, residente en la comuna uno de Soacha.