Ante la incompetencia de las autoridades para crear y reglamentar el denominado coso municipal y debido a los intentos fallidos del ejecutivo para que el concejo autorice a la administración la construcción de un sitio que alberge a toda clase de animales que deambulen por las calles y que infrinjan las normas de convivencia ciudadana, la ciudadanía está indignada por la presencia masiva de ‘perros callejeros’ y exige su pronta reglamentación.


El intento más reciente para crear el coso municipal se hizo a finales del pasado mes de abril cuando el ejecutivo radicó por segunda vez en este cuatrienio el proyecto para su creación. Sin embargo, el cabildo argumentó que en su contenido no traía implícita la constitución ni tenía el concepto técnico de las asociaciones defensoras de animales. Sólo se pedía autorizar la compra de inmuebles donde posiblemente se construiría. Ante las críticas y cuestionamientos, la administración decidió retirar el proyecto.

En el último periodo de sesiones ordinarias del año 2012 también se presentó el proyecto de acuerdo al concejo, pero fue devuelto.

Claro que independientemente de quién tenga la razón, finalmente quien paga los platos rotos es la comunidad. “No es posible que la mayor parte de municipios en Colombia tengan su coso municipal y aquí en Soacha, una ciudad de casi un millón de personas y creería que con igual número de perros, no cuente con un sitio donde se guarden los animales que deambulan por las calles”, manifestó Elkin Suárez, habitante de la comuna uno.

“Con esa incompetencia está demostrada la corrupción que hay en Soacha. Les ha quedado grande construir un sitio para que lleven cuanto perro se vea en las calles. La verdad eso da mala imagen y tanto animal callejero atenta contra la misma salud de las personas”, sostuvo Ana María González, habitante del sector de San Mateo.

“Hay sectores en donde hay más perros que personas. Pero lo peor es que por donde uno ande hay excrementos, eso es mala imagen, eso deteriora la calidad de vida, muchas veces hasta vergüenza le da a uno traer a alguien por la cantidad de perros y excrementos que hay en la cuadra”, indicó Paola Carrillo, habitante de la comuna uno.

Otro de los factores que quedó en evidencia es la falta de conciencia de los mismos habitantes en cada uno de los barrios. “Lo que pasa es que la misma gente le echa comida a los perros callejeros, otros incluso los sacan a la calle porque no los quiere más en sus casas, entonces falta cultura y conciencia en ese aspecto. Desde la alcaldía deberían ofrecer cursos de cultura ciudadana para que la gente entienda que si se tiene una mascota es para cuidarla, pero en la casa, no en la calle”, recalcó Óscar Ospina, residente en León XIII.

“Aquí nos falta tanta cultura en este aspecto. Por ejemplo en mi barrio muchas vecinas sacan el perro a hacer sus necesidades y lo dejan ahí, no llevan bolsa ni les recogen. Entonces lo que pasa es que les están dejando un problema de estética y salud pública a las demás personas. Deberían haber multas severas en este aspecto”, recalcó Luz Mary Corredor, habitante del centro de la ciudad.

Otra de las quejas generalizadas tiene que ver con la reglamentación del comparendo ambiental. Si bien es cierto una de las infracciones castigadas es “permitir la disposición de heces fecales de mascotas y demás animales en prados y sitios no adecuados para tal efecto, y sin control alguno, y no usar los recipientes o demás elementos dispuestos para depositar la basura”, al momento de presentar alguna queja para denunciar a los infractores, las autoridades piden pruebas fotográficas o de video. Esta situación tiene molestos a muchos ciudadanos porque, como algunos dicen, “tendría que uno andar con la cámara en el bolsillo para poder tener la evidencia, y la verdad eso es muy difícil”.

Lo cierto es que para un buen número de habitantes consultados, la solución inicial es recoger todos los perros que estén en las calles y paralelamente promover campañas de cultura ciudadana y tenencia de mascotas para que la gente entienda que el espacio público y los prados son para el goce y el deleite de todos los habitantes, y no que sirvan de baño público para sus mascotas.

Al consultar sobre el problema en la Alcaldía de Soacha, se aseguró que se está trabajando en la realización de un proyecto de acuerdo bien elaborado para que en el próximo periodo ordinario de sesiones del concejo se presente con el objetivo de que sea debatido y aprobado por el cabildo, y proceder de inmediato a habilitar el sitio donde serían llevados todos ‘los perros’ que deambulen por las calles de Soacha.