Un nuevo capítulo se suma a la triste y mentirosa historia del cable aéreo que tanto el presidente Juan Manuel Santos como el alcalde Juan Carlos Nemocón prometieron para Soacha. A la falta de recursos para financiar el proyecto, ahora se suma un posible riesgo sismológico en la zona de la Isla.


La historia del Cazucable comenzó a mediados de 2009 cuando se contrataron los estudios de prefactibilidad con la Empresa de transporte masivo del Valle de Aburrá, como primer paso para construir un sistema de cable que conectara a Altos de Cazucá con el sistema Transmilenio.

El 28 de julio de 2010, la comisión primera del concejo de Soacha devolvió el proyecto de acuerdo No. 17, el cual buscaba autorizar al alcalde de ese entonces, José Ernesto Martínez, para realizar ajustes presupuestales y adquirir compromisos con cargo a vigencias futuras excepcionales en materia de transporte, pero el 24 de agosto de 2010, los votos de cuatro concejales, quienes integraban la comisión primera, bastaron para modificar el proyecto de acuerdo No. 26 que buscaba la aprobación de vigencias futuras para Transmilenio y el Cazucable.

El proyecto quedó en el aire, a pesar de que en mayo de 2010 el Departamento Nacional de Planeación incluyó al Cazucable o Soacha Cable en el Plan Maestro de Transporte y Movilidad.

El jueves 01 de noviembre de 2012 se revivió el proyecto en el mandato del actual alcalde Juan Carlos Nemocón. Ese día se reconoció que gracias a los estudios de prefactibilidad realizados en 2009, el proyecto continuaba su curso y con el compromiso adquirido por la entonces Alta Consejera Presidencial para Bogotá, Gina Parody, el Cazucable fue nuevamente tema de discusión, deliberación y debate.

El sábado 15 de diciembre de 2012, en el Acuerdo para la Prosperidad No. 92, realizado en el polideportivo Bosques de la Esperanza del sector de Altos de Cazuca en Soacha, el presidente Juan Manuel Santos y la ministra de transporte Cecilia Álvarez-Correa, aseguraron que el ‘Cazucable’ se entregaría en el segundo semestre de 2014.

Ese día se dijo que el proyecto costaría 130 mil millones de pesos, de los cuales la nación giraría 91 mil millones y el resto era responsabilidad del departamento y el municipio de Soacha. La Ministra de Transporte anunció que, una vez construido el proyecto, alrededor de 90 mil habitantes de Soacha se beneficiarán del cable aéreo, el cual tendrá una extensión de 2.8 kilómetros, contará con cuatro estaciones, 124 cabinas con capacidad de 10 pasajeros cada una, y cubrirá cerca de 25 barrios de esta zona vulnerable del municipio.

El mismo 15 de diciembre, la Alcaldía de Soacha y el Metro de Medellín firmaron el convenio de actualización de los estudios técnicos y financieros de la obra, los cuales se entregarían a finales del mes de mayo de 2012.

El martes 29 de enero de 2013, en el Salón del Diálogo de la Alcaldía de Medellín, el Ministerio de Transporte, Invías, el Metro de Medellín y la Alcaldía de Soacha, firmaron el contrato de asesoría con el fin de realizar los estudios técnicos y diseños a nivel de factibilidad para el sistema de transporte público de pasajeros ‘Cazucable’ del municipio de Soacha.

El 19 de febrero de 2013, en rueda de prensa liderada por el entonces presidente del concejo, Giovanni Ramírez, se anunció que la Gobernación de Cundinamarca aportaría cerca de 15 mil millones de pesos para la construcción del Cazucable.

El viernes 10 de mayo de 2013, el alcalde Juan Carlos Nemocón confirmó que en el mes de septiembre se adjudicaría la construcción de las cuatro estaciones que hacen parte del proyecto de transporte aéreo. “El contrato incluye las obras civiles de las estaciones, las redes de servicios públicos, el mejoramiento de los entornos y el montaje electromecánico, elementos que permitirán adecuar puntos de comercio a lo largo del recorrido”, dijo el mandatario en ese entonces.

El 26 de septiembre de 2013, en una reunión sostenida entre el viceministro de Transporte Jaime Alberto López, el gobernador de Cundinamarca Álvaro Cruz, el alcalde de Soacha, Juan Carlos Nemocón y el secretario de Integración Regional, Fredy William Sánchez, se anunció que las obras del Cable para Soacha tendrían una inversión cercana a los 200 mil millones de pesos, los cuales serían cofinanciados a través de vigencias futuras excepcionales por los gobiernos nacional, departamental y municipal.

El martes 25 de marzo de 2014, en plena campaña presidencial y en medio de la peor crisis de movilidad de Soacha y Bogotá, el presidente Santos anunció de nuevo la construcción del Cazucable como una de las medidas de choque en materia de movilidad, un proyecto que según el mismo mandatario nacional se pondría en marcha en el segundo semestre de 2014.

Pasó el tiempo sin que se avanzara un solo milímetro en el proyecto y luego de años de espera y estudios de prefactibilidad y factibilidad, el secretario de Movilidad de Cundinamarca, Andrés Díaz, aseguró este fin de semana que al Cazucable le falta definir el aspecto relacionado con un riesgo sismológico. Posibles fallas del terreno en el sector La Isla retrasarían aún más la construcción del sistema que tampoco tiene recursos garantizados.

Los habitantes de la comuna cuatro rechazan que justo en temporada electoral se reviva el tema, teniendo en cuenta que desde mediados de 2009 se comenzó a hablar del Cazucable y que ninguna de las tres autoridades (Nación, departamento y municipio) haya sido clara con los habitantes de Soacha sobre las implicaciones de construir este sistema de transporte que hoy le pasa cuentas, tanto al presidente Santos como al alcalde Nemocón.