Soacha se encuentra en plena época de agitación política y, naturalmente, ocurre todo lo que se observa en estas ocasiones: promesas de candidatos a la Alcaldía y al Concejo que muestran en sus proyectos la eficacia para el bienestar de quienes los voten en las elecciones de octubre.


Proyectos que, desde luego, al analizarlos desprevenidamente solo dejan conclusiones de utopías y muestras de incapacidad de algunos candidatos que pretenden ser serios en sus concepciones, pero que al no lograrlo, solo enseñan su inexperiencia para desempeñar el cargo al que aspiran en representación de lo que presumen llamar un partido político, pero que más bien no es más que el resultado de su novatada, porque en nada se acercan a la teoría de Kant cuando señala que “la verdadera política no puede dar un paso, sin haber antes rendido pleitesía a la moral (entendida como la construcción de un orden de derecho) pues toda política debe doblar su rodilla ante el derecho. En otros casos como diría Jimena Duzán, nos estamos quedando sin partidos y cada vez estamos más expuestos a experiencias caudillistas de corte personalista a candidatos por firmas que no están respaldados por partidos sino por sus egos.

Y otros candidatos pretenden ejercer lo que ellos llaman la política a nombre de un tradicional y glorioso partido de otras épocas, como el arrinconado y olvidado Partido Liberal, cuyos jefes dan órdenes de defender, trabajar y votar por otro, dando lugar a que sus cabizbajos directivos locales dejen de pensar en él y que hay que luchar por el poder de la política bien estudiada y bien llevada, para evitar que tal partido, otras veces vencedor en las urnas, se convierta por nuestra inactividad en solo una “curiosidad arqueológica” naturalmente a ciencia y paciencia de sus ingenuos seguidores que se tragan las cuentas y actuaciones de sus dirigentes obscenos, de nivel nacional.

Y qué tanto conocen éstos a su pueblo y a las necesidades que padece? Qué tienen en los maletines que tan cuidadosamente cargan para convencer que llevan soluciones inminentes y para que no se crea que se tendrá más de lo mismo?.

Y más de lo mismo, salvo contadísimas excepciones, significa ignorancia de los problemas que deben resolver, pero que para eso van a tener asesores para arreglarlo todo, y así llegan, después de las elecciones estos funcionarios a todos los despachos, pero, dada su condición a nadie pueden asesorar y se dedican, mejor, a hacer mandados que para ello están que ni mandados para tal fin , o para ayudar, por ejemplo, a la Primera Dama que hace parte de las innovaciones de la política criolla, no obstante que la Corte Constitucional, dejó muy claro ,que no hay sitio ni legalidad vigente para esta clase de damas que presumen de mandatarias en toda regla, ante la reacción de los Alcaldes de turno que es la del famoso don Tancredo en las antiguas corridas, en donde este se quedaba inmóvil ante el toro, como si aquello no fuera con él.

Y entonces, llega más de lo mismo, que salvo contadas excepciones, significa ignorancia de los problemas que cada día acosan a nuestra sufrida y generosa Soacha, e ignorancia para solucionarlos. Y aparece esa descarada ambición burocrática que se complace a manos rotas por el ejecutivo mediante contratos denominados de servicios generales o asesorías, estos últimos con quienes nada pueden asesorar, como en algunos casos famosos criticados por este servidor desde la radio, que produjeron, eso sí, exquisitas empanadas y fiestas con tamales y lechona y música a base de la cabeza de hacha, la araña picúa y me voy pal salto mi vida.

Ignorancia se dice, porque jamás se ha oído preocupación por investigar, por ejemplo, las razones de la inseguridad que a diario se manifiesta por la precariedad de la vigilancia policiva, con solo 24 Policías, según lo expresado por el Secretario de Gobierno Municipal, hace escasos días en www.periodismopublico.com, y que afecta también a quienes se atreven a salir o llegar a su casa después de las 8 de la noche, en lugares como la carrera 7ª, la Variante, la calle 13, la 12, la 14 y, en general por los robos a escasas 3 o 4 cuadras de la sede de la Policía, y en los buses de servicio público, en donde este servidor fue robado, ante la mirada complaciente del conductor por un jovencito de unos 13 años, cuando era el último pasajero y pretendía dejar la buseta en la carrera 10ª con calle 19 de Bogotá, cerca de las 7 de la noche.

O por qué la Personería, a través de su Delegada no investiga las denuncias de corrupción y se dejan prescribir? Cuál la razón para que la misma dependencia no vigile el funcionamiento de las Inspecciones de Policía y establezca si las demandas se dejan prescribir?.

Qué función cumple exactamente el Instituto de Recreación de Deporte del Municipio y si sus Directores tienen, por lo menos, el mínimo de experiencia para cumplir tales funciones y porqué se terminó el deporte que existió siempre en Soacha?

Qué medidas efectivas se desarrollan en el Municipio para evitar el tráfico y consumo de drogas en las vías públicas y algunos centros educativos?

Qué se hace y se ha hecho para acabar con la falta de trabajo de miles de jóvenes residentes en Soacha?

Con que se respondan estos interrogantes quedaría satisfecho y consideraría que quienes gobernarán a Soacha, pretenden un cambio radical.

[email protected]