No paran las denuncias sobre los trabajos sin terminar que deja la Empresa de Acueducto de Bogotá en las calles de Soacha.

La constante es que los contratistas de la empresa rompen el pavimento, dejan el hueco,  el montón de tierra y no vuelven.

Sólo por recordar, el pasado 30 de agosto este medio denunció que tres semanas atrás obreros del acueducto   destaparon una caja de aguas residuales frente a una vivienda del barrio  Santa Ana sector el Vivero, en Soacha,  y los fétidos olores estaban  enfermando a las personas.

La caja está ubicada en la carrera 12b # 17 -59 sur, sector el Vivero de Compartir. La destaparon y no volvieron, dejando las aguas residuales al aire libre.

Puede recordar: Otra “chambonada” de la Empresa de Acueducto en Soacha

 El 7 de octubre, habitantes del barrio  Pradera primer sector, en la comuna seis  de Soacha, se quejaron  por el mal procedimiento que realizó la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá en enero pasado.

Operarios de la EAAB vinieron a cambiar una tubería de aguas lluvias, rompieron y nunca volvieron, no hicieron el reparcheo de la vía y con los días el pavimento se hundió. Los residentes denunciaron accidentes en el sitio.

Si quiere ver: Por un mal arreglo de la EAAB, vida e integridad de residentes de un barrio de Soacha está en riesgo

 Esta semana, residentes del barrio Tequendama, de la comuna dos de Soacha, denunciaron un caso similar.

“Hace más de cinco meses vinieron contratistas de la empresa de acueducto, rompieron el pavimento, dejaron tierra y pedazos de asfalto, pero no volvieron a recoger ni a arreglar. Esto fue en la carrera 10 con calle 13A esquina”, dijo un residente del barrio.

Lo que nadie se explica, ni siquiera las autoridades municipales, es por qué la empresa de acueducto permite estas “chambonadas” a sus contratistas y pone el peligro la integridad de las personas.

Recientemente, el mismo alcalde Juan Carlos Saldarriaga denunció que la EAAB se lleva alrededor de 90 mil millones de pesos de Soacha al año por concepto de cobro de alcantarillado, pero sigue atropellando a la comunidad del municipio con esta clase de fallas que repercuten en la inconformidad de los usuarios.

Por Patricia Conde