Mauricio López, escritor, músico y docente de Español de la Institución Educativa General Santander de Soacha, en sus 10 años en el municipio ha proyectado a sus estudiantes y lectores la búsqueda del arte como promotor de talento y capacidades, y se configura como una persona que a través de la escritura llegó a la Filbo y plantea hacer de la educación un eje de aprendizaje más allá de copiar, más bien le apuesta a descubrir el mundo diverso que ofrece la puesta en escena como el teatro que practica, escribe y le ilusiona la vida.

El profesor Mauricio (izquierda) en la Feria del Libro de Bogotá

Con un proceso de documentación entre el profesor Mauricio y los estudiantes, enseñar español ha configurado un nuevo rumbo en la asignatura que identifica desde las artes escénicas un espacio para despertar en los alumnos de últimos grados del colegio  el proceso de apropiación del municipio, autoestima, seguridad y confianza. Se trata de un proyecto  de teatro histórico y comunitario que desde el 2010 se ha presentado en la mencionada institución educativa de la comuna 2 de Soacha.

López comenta que ha descubierto la base de la escritura como promotor de grandes proyectos, que desde la educación se ha dejado de lado el imaginar de los jóvenes que no ven mas allá de sentarse a recibir una clase común y corriente.  «Cuando escribo una obra me entrego total, me toca autodisciplinarme desde las 3:30 de la mañana y empezar a redactar, para luego en un mes y medio ensayar, aunque es contra jornada porque no tenemos un escenario idóneo para ello. Lo que se busca es cambiar el concepto de la educación, lamentablemente en el siglo XXI seguimos pensado en lo tradicional y es preocupante, por otro lado las instituciones se inquietan por rescatar el saber, dejando de lado la dimensión humana. Y en un municipio como Soacha con tantos problemas que saltan a la vista, es donde uno dice que a estos chicos hay que ofrecerles una opción diferente, con ello me refiero a explorar las capacidades artísticas y somos pocos los afortunados que podemos proyectarlo».

El profesor de español que trabaja en Soacha desde hace 10 años, ha propuesto para su clase aventurarse en la lectoescritura de la historia y a partir de ello hacer arte.  El primer año de presentaciones de teatro en la Institución Educativa General Santander fueron obras de 1 hora y media, aunque también algunas cortas de 20 a 25 minutos, presentadas  a final de año a personas de grado 4 de primaria hasta 11 de bachillerato. La actividad se ha desarrollado como pretextos dramaturgos, con elementos de circo y música; en las obras, en algunos momentos se utilizan técnicas de paralelismo,  se divide el escenario en dos partes contiguas donde se dan las denuncias sociales, el desplazamiento, maltrato de las personas vulnerables, pero normalmente se intenta que las obras tengan un carisma de jocosidad y burla, teniendo en cuenta que el compromiso es orientado para un público juvenil.

  • Una adaptación de una cantata Argentina: Cantata del adelantado con Rodrigo Díaz de Carrera.
  • Opera Rap con una noche de verano, de William Shakespeare, con cantos en italiano, un amor que no se puede dar por las clases sociales.
  • Radio Teatro, cómo surge y se hacía la sonorización de la obra; en ella se mostraba el desplazamiento.
  • La historia de Bolívar y el bicentenario, que se presentó este año en agosto en el Teatro Sua de Soacha. Esta última, escrita por el docente, está siendo editada por la editorial Atenea

Las obras se enajenan de un contexto simbólico actual, por ello resignifica la historia en ámbitos modernos, que utilice elementos del diario vivir para expresar una simpatía que él ahora vive, con la realidad de las personas por medio de un discurso teatral.

Cuando un profesor entra con un nuevo discurso, sus pupilos saben que hay un mundo por descubrir, siendo más que un multiplicador de saberes, un amigo, tomando en cuenta quién es la persona que enseña, y lo que hace a nivel local y nacional. El ejemplo humano es la mejor semilla para recalcarle a los jóvenes que 5 días de la semana se preparan para recibir una clase y llegar más adelante a enfrentarse a un mundo lleno de paradigmas.

Aunque no se ha podido mostrar la obra en otros lugares, este ha sido un sueño del profesor, pero no se han tenido los recursos para ello, tampoco los espacios.  «Yo creo que Soacha se perdió una propuesta municipal innovadora de mostrar la historia. Y los chicos me preguntan cada año si vamos a hacer teatro, y no quiero defraudarlos, pero necesitamos apoyo porque la obra más corta que he hecho es de 45 minutos, que normalmente puede ser más de una hora como lo hace un grupo experimental. Necesitamos que alguien de la empresa privada  nos vincule para que sea más comunitario, porque yo sacrifico tiempo. Aquí en Soacha me ha ayudado Gedam y Henry Penagos, porque me toca ensayar en otros espacios y las jornadas son extenuantes, 3 de 5 días a la semana en contra jornada, y sé que el trabajo podría darse de mejor forma integrando a todos los tipos de arte, y lamentablemente solo contamos con el Teatro Sua y  María Auxiliadora,  y este último implica dinero y el municipio se merece más teatros y formas trasversales de ver la vida del estudiante, no solo quedarnos con los programas estatales», finalizó.

Por: Yineth Camila Casatillo