Fuertes protestas y enfrentamientos con la fuerza pública se registraron en el sector del barrio Satélite en donde un grupo aproximado de 30 estudiantes decidió tomarse la Avenida 3M exigiendo respuestas sobre la insuficiencia en la infraestructura de la Universidad de Cundinamarca y las promesas para mejorarla.


Lo que parecía ser una protesta pacífica en la mañana de este jueves, terminó en una dura batalla entre estudiantes de la Universidad de Cundinamarca y el ESMAD, al menos así lo demuestra el deplorable estado de la vía pública en la que se presentaron estos choques: Piedras a lado y lado de la calle, así como las secuelas de gases lacrimógenos en los andenes reflejan el calibre de los enfrentamientos en los que por fortuna no se presentaron heridos de gravedad.

“Básicamente protestamos por un desconocimiento del estudiantado hacia el decreto 2430 y de la ley 30, fue un grupo básicamente de unos 40 alumnos los cuales se tomaron la entrada de la universidad y se enfrentaron con el ESMAD. El otro fenómeno y en esos sí hallo aún más la razón, hay unas infraestructuras que no están terminadas y están prometidas desde el año pasado pero ya se acabó este 2014 y no hay nada hecho”, explicó Daniel Fuentes*, estudiante de la Universidad de Cundinamarca.

“Los destrozos que pueden haber son normales de la protesta de una universidad pública en donde todo estaba tranquilo mientras estuvieron los patrulleros de la policía, pero una vez llegaron los del ESMAD la situación cambió y los muchachos al ver algunas agresiones decidieron defenderse”, señaló otro de los estudiantes universitarios.

Además de los destrozos en la calle, algunas personas consultadas aseguran que miembros del ESMAD entraron a las instalaciones de la universidad y trataron de quemar algunos árboles, lo que generó aún más el repudio y encendió los ánimos entre uno y otro bando, además se causaron algunos destrozos leves en las cabinas de seguridad del plantel educativo.

Afortunadamente los hechos no pasaron a mayores y el ESMAD se retiró del lugar, se apaciguaron los ánimos, pero las clases en la universidad quedaron temporalmente suspendidas, dándole a cada profesor autonomía para decidir en qué momento se reanudan.

“Por lo general los lineamientos de los estudiantes que manejan el movimiento estudiantil tienen unas directrices muy claras y ellos hacen una convocatoria, un cronograma en el que se dan fecha y hora de una nueva protesta, se espera que el movimiento estudiantil sea lo suficientemente coordinado y fuerte para seguir haciendo estas actividades, siempre y cuando se sustenten con argumentos”, afirmó Leonardo Vázquez, otro de los estudiantes de la universidad, aclarando que si bien es bueno protestar, lo ideal sería hacer ante dependencias como el Ministerio y la Secretaría de Educación, ya que en su opinión el destrozar la vía pública no sirve para nada y no se llegan a soluciones concretas como ocurrió en este caso.