El escritor chino obtuvo el galardón por fusionar, con un realismo alucinante, relatos populares, historia y contemporaneidad. Su mundo literario se ha comparado con el de William Faulkner y el de Gabriel García Márquez.


El siguiente fragmento, es tomado del libro Las baladas del ajo, una de las obras más representativas del autor.

«Una doctora vestida de blanco apareció en la puerta, con las manos protegidas por unos guantes de goma que le llagaban a la altura del codo, por donde resbalaba, principalmente, un reguero de gotas de sangre. El hombre corrió a su encuentro.

– ¿Qué ha sido doctora?

– Una niñita.

Al escuchar que era padre de una pequeña, el hombre se tambaleó un par de veces hasta caer de espaldas, golpeándose ruidosamente la cabeza contra las baldosas, que dio la sensación de romper.

– ¿Qué problema hay? – comentó la doctora.- Los tiempos han cambiado y las niñas son iguales que los niños. ¿De dónde proceden los hombres si no es de las mujeres?¿O es que salen de debajo de una piedra?

Lentamente, el hombre se puso de pie, como si estuviera en trance. A continuación, comenzó a gemir y a sollozar, como si estuviera loco, y acentuaba sus llantos con gritos de reproche:

– ¡Zhou Jinhua, maldita mujer inútil, mi vida se ha arruinado por tu culpa!»…

Mo Yan (pseudónimo de Guan Moye) nació en 1955 y creció en Gaomi en la provincia de Shandong en el noreste de China. Sus padres eran campesinos. Durante la revolución cultural dejó la escuela a los doce años, trabajó en el sector agrícola y más tarde en una fábrica. En 1976 se enroló en el Ejército Popular de Liberación y en ese momento empezó a estudiar literatura y a escribir sus propios relatos. Su primer cuento se publicó en una revista literaria en 1981, pero el éxito llegó unos años más tarde, en 1986, con la novela corta Touming de hong luobo (que no se ha traducido al español).

Así, este escritor de 57 años recibirá el preciado galardón por un retrato de la convulsa historia de su país. En su estilo confluyen las tradiciones y ritos del mundo rural, y en su lenguaje se mezcla el realismo y la magia, así como la ironía y la sensibilidad, según la explicación de la Academia, que recomienda especialmente Las baladas del ajo, entre sus producción literaria.

El Nobel de Literatura 2012, dotado con ocho millones de coronas suecas (aproximadamente 1,2 millones de dólares) –un 20 por ciento menos que el año pasado– sigue en la lista del prestigioso galardón al poeta sueco Tomas Tranströmer, en 2011, y al peruano Mario Vargas Llosa, en 2010.

Fuente: Arcadia.com