El tema de la movilidad urbana en las últimas décadas, se ha convertido en un factor trascendental en las principales ciudades del mundo para el mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos. Así mismo, es un indicador que sirve como instrumento para evaluar la competitividad, el desarrollo económico y el medio ambiente en las capitales.


Para nuestro caso en particular, Soacha ha dejado de ser un pequeño Municipio del Departamento para transformarse progresivamente en una “ciudad intermedia”, con una población aproximada a los 400 mil habitantes, similar a la de otras ciudades como Bucaramanga o Pereira, que en la actualidad también desarrollan sistemas integrados de transporte masivo.

En ese sentido, es primordial aclarar que las problemáticas del Municipio son un poco distintas en relación con las ciudades antes mencionadas, ya que en sus periferias no presentan la misma cantidad de asentamientos ilegales y desplazados que huyen de la violencia, o llegan seducidos por la luces de la gran ciudad, acentuando de manera significativa otros problemas como inseguridad, desempleo, desnutrición, entre otros.

Ahora bien, hasta hace pocos días el Concejo Municipal se encontraba debatiendo si comprometía o no a las vigencias futuras del Municipio para la fase dos y tres del sistema de transporte masivo TransMilenio. Posteriormente el proyecto se aprobó tal y como había pasado en comisión, es decir con modificaciones al Transmilenio y sin tener en cuenta, por ahora, al Soacha Cable, con la diferencia que esta vez votaron 12 concejales a favor y siete en contra. Pero ante esta decisión se crean ciertos interrogantes como; ¿Por qué los concejales no aprobaron el Soacha Cable? ¿Qué criterios técnicos se tuvieron para no darle la viabilidad a éste proyecto? y ¿Cuáles fueron las modificaciones que se realizaron al TransMilenio por parte del cabildo?

Vale recordar que el Gobierno Nacional por medio de un documento Conpes, aprobó una adición de 90 mil millones de pesos para la construcción de la segunda y tercera fase del Sistema de Transporte Masivo TransMilenio de Soacha el cual presenta las siguientes características:

El valor total del proyecto estimado por el IDU, es de $264 mil millones de pesos. El proyecto comprende la intervención de 5,5 kilómetros del corredor de la Autopista Sur en tres tramos, la construcción de siete estaciones y un patio. El primer tramo tiene una extensión 3,6 kilómetros que se inicia en el límite del Distrito de Bogotá, hasta la calle 22 de Soacha; el segundo tramo es de 1,3 kilómetros y el tercero de 600 metros, finalizando en el patio taller.

Éste proyecto beneficiará a 67.000 pasajeros diarios en el inicio de operación de la primera fase. El ingreso a la troncal será de 31.000 pasajeros/día por alimentador motorizado y 36.000 por modo peatonal. Con la implementación de la segunda fase esta demanda se aumenta a 89.000 pasajeros, 34.000 a través de los buses alimentadores y 55.000 por las entradas peatonales al sistema troncal.

Como mencionaba anteriormente, Soacha se ha transformado en una ciudad intermedia en la cual cada vez más sus niveles de competitividad se incrementan rápidamente y en donde es importante no solo mejorar la movilidad de los soachunos, sino también, sus condiciones de calidad de vida. En ese sentido, es de enfatizar que el municipio carece de procesos de renovación urbana que vayan de la mano con las obras que se adelantan tanto en TransMilenio como por parte de la Administración Municipal. Un ejemplo de ello, es la falta de construcción en espacio público y paisajismo, como zonas verdes, parques, ciclo-rutas, y lugares de recreación cultural.

Además de esto, se adiciona que el 78% de la población se encuentra entre los estratos 1 y 2. Al mismo tiempo, se tiene una baja infraestructura de equipamientos del sector salud y un deficiente estado de la malla vial local, en la que hasta hace poco, la intervención ha sido principalmente por las nuevas urbanizaciones que se están construyendo, que indiscutiblemente necesitan accesibilidad vial en cada una de las unidades residenciales y que de las cuales se estima, un crecimiento importante en la población del Municipio en los próximos cinco años.

Aunque la Administración se encuentra construyendo gradualmente por no decir que “a paso de tortuga” en cada una de las comunas una rehabilitación de algunas calles, es evidente que existe una gran inequidad en muchos sectores por solucionar y combatir, de la mano de políticas públicas que generen un mayor impacto social, económico y ambiental en todos los habitantes del Municipio.

Con este panorama un tanto desalentador, la Administración Municipal enfrenta un gran desafío por mejorar de manera significativa las problemáticas asociadas a la movilidad y la calidad de vida, esperemos entonces, al final del período de la Administración ¿Cuáles son en definitiva los proyectos entregables y qué beneficios produjeron en la calidad de vida de los Soachunos?

Por:
Julio César Niño Barreto,
Administrador Público de Escuela Superior de Administración Pública. Investigador en Sistemas de Calidad y Transporte.