Dominga Medina, considerada una de las mujeres con más edad del municipio de Soacha, murió en la tarde de este martes luego de sufrir una insuficiencia respiratoria. Fue una de las primeras personas que vendió almojábanas en canasto y desde 1947 residía en el barrio La Fragua de la comuna dos.


Dominga Medina nació en febrero de 1914 en el sector de Las Vegas en Soacha. Era hija de Máximo Medina y Francisca Neuque, dos soachunos que inculcaron valores a sus hijos y que conocieron el municipio cuando apenas era un pequeño poblado, lejos de Bogotá.

A la edad de 12 años tenía que ir a la capital a vender almojábanas, las mismas que hacían en su casa. “Yo me iba a pié hasta Bogotá a llevar las almojábanas en un burro. En ese tiempo el burrito iba con las angarillas y los canastos llenos, yo vendía al lado del hospital de la Hortúa y luego me iba hasta Usaquén. Duré así como diez años y recuerdo que de Soacha éramos bastantes los que vendíamos almojábanas, incluso toda mi familia lo hacía”, dijo doña Dominga en una entrevista concedida a este medio cuando cumplió 100 años de vida.

Su vigor, larga vida y fortaleza que mantuvo hasta último momento fueron asociados a la buena comida, porque desde muy joven comió pescado del río Bogotá, mazamorra, vino y chicha de maíz.

Dominga tuvo nueve hijos, de los cuales viven sólo cinco. Compartió sus últimos años con Margarita, la menor de todos, y desde 1947 era residente del barrio La Fragua de la comuna dos. Cuentan sus familiares que se levantaba hacia las 9:00 a.m., no sin antes orar y darle gracias a Dios por la vida y la salud.

Su descendencia alcanzó las 80 personas entre hijos, nietos, biznietos y tataranietos, y sólo acudía al médico para que le hicieran los exámenes de rutina.

Sin embargo, en la tarde de este martes, estando en su casa del barrio la Fragua, sus vías respiratorias comenzaron a fallar, motivo por el cual fue trasladada a un centro asistencial del municipio, donde murió.

PAZ EN LA TUMBA de doña Dominga.