Luego de la muerte de una niña, ocurrida a eso de las 8:00 am de hoy en la Autopista sur frente a los Moteles, la ira de los habitantes de conjuntos residenciales como el Zapán y de los barrios el Altico y el Divino Niño, los llevó a bloquear el corredor vial nacional. Aunque inicialmente se programó una reunión para dialogar, todo terminó en un completo caos que dejó heridos y duros enfrentamientos entre policía y comunidad.


Todo comenzó cuando una tractomula daba reversa frente a uno de los Moteles del sector, con tan mala fortuna que el vehículo atropelló a una señora y mató a su nieta. Inmediatamente la comunidad reaccionó y a esa hora de la mañana un grupo de habitantes conformado, en su mayoría por madres de familia, se tomó la Autopista Sur. Minutos después se hizo presente en el sector el coronel Alejandro Murillo, comandante del Distrito de Policía Soacha y el teniente Ángelo Palacios, de la Policía de tránsito Cundinamarca. Se acordó despejar la vía y adelantar una reunión a las 3:00 pm en el salón comunal de uno de los conjuntos residenciales del Zapán para escuchar las peticiones de los residentes del sector y evitar más bloqueos.

Lo que la comunidad pide es que se pinte una cebra y se instale un semáforo para que los cientos de niños que tienen que pasar la autopista sur no tengan peligro con el tráfico. Adicionalmente y mientras las autoridades estudian la propuesta, los habitantes sugieren que se asignen policías para que regulen el tránsito vehicular en este cruce.

“Efectivamente nos cumplió el Dr. Óscar Rodríguez, secretario de gobierno de Soacha, el Dr. Jaime Ramírez de la Dirección de Transporte, el representante de la Concesión y el teniente Ángelo Palacios de la Policía de Tránsito. Estando en desarrollo de la reunión, nos comunican que se toman de nuevo la Autopista, salimos a mirar qué era lo que estaba pasando para tratar de apaciguar los ánimos, pero nos encontramos con que ya estaban echando gases y desafortunadamente el desenlace no fue el que esperábamos”, manifestó Esperanza Mesa, administradora del Conjunto residencial Zapán 3.

El despeje con gases se produjo a eso de las 4:00 pm y de ahí en adelante todo fue caos. Piedras, palos, heridos, golpeados, atropellados, vandalismo, abuso de autoridad-incluso con la prensa- y todo lo que un enfrentamiento de esta característica pueda dejar.

Los ánimos se calentaron cuando en plena reunión la Policía decidió despejar la vía con gases lacrimógenos. Comenzaron entonces los enfrentamientos y las cosas fueron pasando a mayores. La situación fue aprovechada por un grupo de vándalos que se armó con piedras para atacar a la policía, pero los uniformados en su afán de defenderse y preservar el control, cometieron varios errores. Se lanzaron contra la multitud y protagonizaron serios atropellos contra personas que no tenían nada que ver con el enfrentamiento.

“Ya estábamos llegando a un acuerdo cuando los agentes muy abusivamente decidieron tirar gases lacrimógenos a todos los que estábamos, y eso que habían niños y menores de edad; agarraron a golpes y a bolillo a la gente, a mi amiga le echaron en la cara gas y la cogieron a bolillo. Al papá de un niño que estaba muy mal lo cogieron y entre seis agentes lo hicieron botar por el barranco de la escalera y le empezaron a dar golpes. No se nos hace justo y queremos que se castiguen a los responsables. Qué policía entonces es la que tenemos nosotros sinceramente, una manada de agentes que viene a agredirnos y a cogernos a palo, ustedes hubieran visto cómo nos trataron, no les importó ni siquiera la gente de la tercer edad”, dijo Carlina Plata.

El abuso de algunos agentes inclusive llegó hasta la prensa. A un periodista de este medio se le intentó quitar violentamente la cámara por el agente que portaba en su chaqueta el número 1285 y conducía la moto de placas RVV-56, quien a pesar de ver la identificación, actuó grosera y violentamente. Este mismo agente derribó una persona con su moto a alta velocidad.

Los enfrentamientos persistieron a partir del despeje de la vía, aunque hay que especificar que el caos se prolongó hasta altas horas de la noche a causa de la presencia de jóvenes vándalos que estuvieron permanentemente agrediendo a los uniformados con piedras y objetos sacados de los escombros.

Si bien es cierto la Autopista se despejó sobre las 4:00 pm, a esta hora todavía hay enfrentamiento con el grupo de jóvenes que insiste en agredir a los uniformados.