Mientras el alcalde Juan Carlos Saldarriaga piensa en un puente de vidrio en el Salto del Tequendama, cientos de niños y adultos arriesgan sus vidas al pasar por un improvisado puente sobre el río Soacha.

La escena del video es el reflejo de lo que diariamente viven cientos de estudiantes y padres de familia que residen en el barrio Prado Vegas y algunos conjuntos residenciales de Hogares Soacha.

La incapacidad de la Alcaldía de Soacha de hacer cumplir los compromisos de Apiros frente a la construcción de Puente Micos, obligó a la comunidad a buscar alternativas para pasar el río Soacha, por eso se hizo un puente improvisado en la zona de Portalegre como único paso peatonal entre urbanizaciones y barrios de la parte baja (occidente) con el centro de la ciudad.

“Esto da vergüenza para las administraciones que siguen pasando por las oficinas de la alcaldía, y el señor alcalde pensando en el puente de cristal en el Salto del Tequendama”, escribió Juan Carlos González.

“Debemos esperar, tener paciencia y cordura con nuestro ‘querido alcalde’, tiene la cabeza muy ocupada con el aeropuerto (que ayudará bastante a las rutas escolares, ya que ahora será por avioneta el traslado de los niños), y el puente de vidrio, que es mucho mejor que el Puente Micos para toda la comunidad soachuna”, agregó William Hernando Trujillo.

Lo cierto es que la comunidad está indignada y espera que el alcalde Saldarriaga, en vez de hacer shows con pavimentos de una cuadra, le exija un plazo perentorio a la constructora Apiros para que termine el Puente Micos.