El ilustre y brillante escritor colombiano, don Juan Manuel Díaz Azuero, escribió el domingo 4 de julio de 1999, en Lecturas Dominicales del diario El Tiempo de Bogotá, en su acostumbrado BUZON, una nota que se denominó “El Autor De La Manuela” que decía lo siguiente:


El pasado 11 de abril se cumplió el aniversario 134 de la muerte del escritor costumbrista Eugenio Díaz Castro, autor de la Manuela, obra que ha sido recopilada por Procultura bajo el auspicio de la Presidencia. Pero resulta que de este novelista y escritor de costumbres colombianas, no se tiene imagen diferente a la esbozada por José María Vergara y el grabado consignado en el primer tomo de sus obras, de la litografía de Ayala de Bogotá.

Por eso y a sabiendas del pecado de omisión familiar, presentó a través y por gentileza de Lecturas Dominicales, tal vez su única fotografía (daguerrotipo) y óleo fechado en 1863, del pintor José María Espinosa. Es homenaje a quien en vida no conoció el éxito de sus escritos, aun habiendo sido fundador de El Mosaico y publicados sus cuentos y novelas en diarios como La Biblioteca de Señoritas, de limpio enfoque literario.

Fueron sus obras, aunque tardías, una semblanza de la época, verdadero deleite para quien en ellas se adentre y producto de un escritor serio, adusto, sencillo e innato. Fue bachiller de San Bartolomé y propugnó en sus escritos lo autóctono y costumbrista y de él dijo Jorge Isaacs al terminar de leer su novela: “La patria de un escritor como Eugenio Díaz tiene literatura propia” o don Miguel Antonio Caro en su soneto, en la primera página de La Manuela:

Oh ameno, narrador muriendo el día,
tus historias de rústicos amores
en la choza me hicieron compañía.

Con esta brillante nota que publicó, como atrás se dijo, Lecturas Dominicales de El Tiempo, queremos honrar la memoria del soachuno, muchas veces ignorado en su tierra, por sus hijos y hasta por las autoridades que después de levantar un edificio con dependencias y con su nombre, prefirieron, posteriormente colocar allí una Secretaría que llevaba un funcionario de cuyo nombre no quiero acordarme y que cambió la brillante idea del homenaje permanente a su mejor hijo de todos los tiempos. Aunque hay que aclarar que también aparecieron magníficas ideas, como por ejemplo, que un Colegio llevara su nombre y que tendrá que ser el mejor de mi tierra, porque así lo debe pregonar tan importante elección. Y para concluir el homenaje que me he impuesto, el 11 de abril del año en curso, gracias a la generosidad de este periódico, publicaré, nuevamente, buscando el menor espacio posible, la columna homenaje a la fecha de la muerte del magnífico escritor de nuestra tierra. Recuérdese que la fotografía que aparece en esta nota, es única que existe de nuestro gran escritor.

Joseignaciogalarza@yahoo.es