Los habitantes del barrio San Nicolás II sector, viven en medio de problemas de salubridad causados por la cercanía de las viviendas a la ronda del río Bogotá. Roedores, insectos y zancudos son la problemática principal del lugar, sumada a la inseguridad que también afecta a todo el municipio.


San Nicolás II Sector se encuentra entre las calles 21 y 26, manzana F, convirtiéndose en el límite del sector; socioeconómicamente se clasifica como estrato uno, sus habitantes sólo piden que les presten más atención mientras se solucionan los problemas legales de cada vivienda.

La legalización del barrio es la principal causa por la que la administración municipal no le presta atención al sector. Muchas viviendas que están en la ronda continúan en proceso de legalizar sus predios, pero mientras esto sucede las condiciones en las que viven seguirán siendo las menos idóneas.

“Este es un barrio que no está legalizado y de eso depende que no podamos solicitar apoyo a ninguna entidad. Si pedimos pavimento o subsidios para vivienda nos lo niegan, porque a nosotros sólo nos faltan los títulos de propiedad que digan que el lote es nuestro. Claro que continuamos en el proceso de legalización, aunque mientras eso sucede siguen los problemas de salubridad, sumados a la falta de alcantarillado. Esperamos legalizarnos para así poder pedir el pavimento ya que las calles viven con barro y presentan hundimiento, todo esto esta enfermando a los niños y perjudicando a toda la comunidad”, informó Margarita Tirado, Líder Comunal San Nicolás II Sector.

“En primer lugar los malos olores que tenemos por la contaminación del río Bogotá, sea en verano o en invierno son incómodos. Necesitamos un Centro de Salud para que nos ayude con la población afectada que vive en la ronda del río. Además nos falta el alcantarillado para lograr la pavimentación, solicitamos un CAI de Policía y el patrullaje constante para combatir la inseguridad”, agregó Jaime Masmela, residente de San Nicolás II Sector.

Katherine Rico, habitante de San Nicolás, finalizó diciendo: “El principal problema es la inseguridad, tenemos una parte del barrio que es muy desolada, donde no hay suficientes viviendas, además pedimos fumigación al sector para mitigar la presencia de plagas”.

La comunidad trabaja por la legalización del barrio y sus viviendas, pues sienten que sólo así podrán ser visibles ante la administración. Es evidente que sus necesidades son muchas, principalmente para la población infantil, ya que las casas ubicadas en la roda del río son una invasión y los niños que habitan ahí no viven en condiciones adecuadas, se enferman frecuentemente y corren peligro, principalmente en época de lluvia.