En la tarde del viernes 3 de enero, un grupo de trabajadores del acueducto se disponía a arreglar una tubería del centro de Soacha, al iniciar las excavaciones encontraron vestigios indígenas en el municipio. El tema reabrió la discusión de tener un museo arqueológico en Soacha, o por lo menos contar con los estudios profesionales que hacen los especialistas.


El hallazgo se realizó en la calle catorce con carrera séptima, en el centro de Soacha, una zona concurrida del municipio. Hacia el mediodía, trabajadores del acueducto encontraron a menos de un metro de profundidad restos óseos y fragmentos de vasijas con inscripciones indígenas, lo que hizo suponer a los obreros que se encontraban frente a elementos prehispánicos.

Rápidamente se acordonó el lugar y decenas de curiosos se acercaron a contemplar el descubrimiento fortuito. Aunque el Director de Cultura, Nélson López y el encargado de patrimonio, Everardo Herrera, se hallaban en receso vacacional, fueron notificados telefónicamente. El primero solicitó a la policía del municipio la custodia de los restos encontrados y el segundo regresará dentro de unas horas al municipio para realizar registros y adelantar gestiones propias de este tipo de hallazgos.

“Ahora el acueducto deberá entregar un plan de manejo arqueológico al municipio y estos restos se entregarán próximamente al ICANH”, explicó el Director de Cultura del municipio, Nélson López.

Por su parte, representantes de Vigías del Patrimonio han manifestado la importancia del hallazgo y la necesidad de que la comunidad soachuna se apropie no sólo de estos elementos, sino de los diferentes restos arqueológicos encontrados en el municipio.

“Soacha toda es un cementerio indígena, aunque se entiende que sea un hallazgo fortuito, hay que empezar a cambiar la actitud frente a este patrimonio, que por considerarse “arqueológico” a los únicos que está beneficiando este tipo de hallazgos es a los profesionales que contratan para hacer “estudios” que nunca llegan a ver la luz pública. Como Vigías debemos velar por este patrimonio pero también exigir a los arqueólogos que integren a la comunidad de forma real y efectiva en los procesos de salvamento, manejo y divulgación y que no solo se aprovechen de nuestra buena voluntad de denunciar estos hallazgos”, expresaron los encargados del grupo rupestreweb.

Al respecto, Diego Martínez Celis, explicó:

“Es importante que se exija a los arqueólogos y especialistas del ICANH que llegarán a hacer el rescate, que inicien el proceso con la comunidad, que contraten como auxiliares a gente de Soacha, que socialicen los hallazgos in situ (no en un auditorio un año después y mediante una charla de media hora), que realicen el estudio correspondiente y lo publiquen. Si los arqueólogos están lucrándose a costa del patrimonio arqueológico de Soacha, por lo menos que cumplan con la función social de revertir el conocimiento adquirido en estudio con la comunidad. Este patrimonio es público y todos los colombianos tenemos responsabilidad pero también derecho sobre él”.

Por ahora, los restos seguirán estando al cuidado de la Policía del municipio, mientras la próxima semana voceros de la empresa de acueducto de Bogotá y del ICANH determinan el plan de manejo de este nuevo hallazgo.

Fotografía: Samuel León