Los hechos sucedieron el pasado jueves en Suba, cuando encapuchados con piedras y ‘bombas molotov’ atacaron a una patrulla de la Policía que pasaba por la avenida Cali con calle 132.

El hecho causó repudio porque el patrullero pasaba y quedó enfrascado en enfrentamientos entre Esmad y manifestantes, entonces un grupo de encapuchados rompió los vidrios de la patrulla y lanzó bombas molotov, amenazando con quemar vivo al policía.

Agentes del Esmad, funcionarios de la  Personería y miembros de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobierno, fueron los que terminaron protegiendo al uniformado y evitaron  que los encapuchados le hicieran daño.

Ante el acto repudiable, el secretario de seguridad de Bogotá, Aníbal Fernández de Soto, rechazó lo ocurrido y manifestó que se ofrecen hasta 20 millones de recompensa por información que permita dar con la captura de los responsables.

Finalmente, la policía confirmó que el vehículo en el que se desplazaba el uniformado pertenece a la parte administrativa de la institución, pero debido a la oportuna intervención evitó ser incinerado.