35 personas tomando y bailando fueron sorprendidas en una nueva fiesta clandestina en la avenida Caracas con calle 57 de Bogotá.

“Que rabia de verdad. El personal de Salud trabajando día y noche, hospitales en máximas ocupaciones, pacientes esperando remisiones a UCIs y todavía hay unos en estas”, fue la frase publicada en Twitter por el secretario de gobierno de Bogotá, Luis Ernesto Gómez.

Los organizadores de la fiesta no quisieron abrir, por eso fue necesario llamar al cuerpo Oficial de Bomberos para que forzara las cerraduras del establecimiento y así lograr ingresar al lugar donde 35 personas, al parecer, estaban consumiendo bebidas embriagantes.

Por su parte, el alcalde de Chapinero, Oscar Ramos Calderón, dijo en su cuenta de Twitter que Bogotá está en el momento más crítico del segundo pico de la pandemia, “y todavía persisten ciudadanos en fiestas clandestinas e incumpliendo las medidas de la cuarentena, hacemos un llamado a la responsabilidad y cuidado colectivo, ¡la vida está en riesgo!”.

Las autoridades señalaron la fiesta como un acto de irresponsabilidad, teniendo en cuenta que la ciudad se encuentra en el segundo pico de contagio y que este tipo de aglomeraciones incrementan el riesgo de contraer el coronavirus.

A cada uno de los asistentes a la fiesta clandestina se les impuso un comparendo de 936.000 pesos.