“Para educar a los niños se necesita La Tribu” es una iniciativa que nace a raíz de la problemática del barrio Nuevo Compartir en la comuna 1 de Soacha; la temática abordada con niños de distintas edades busca la identificación de conflictos generales y las posibles soluciones.

 El proyecto es liderado por la Junta de Acción Comunal del barrio  Nuevo Compartir desde  hace dos años; en los talleres se elaboró un árbol de problemas que dibuja a las familias en conflicto, la falta de valores y la pérdida de las buenas costumbres, esto con el objetivo de destacar el trabajo en equipo de los niños y niñas para mejorar la convivencia, dado  que no hay respeto al compartir materiales.

Los mismos niños identificaron los temas a trabajar en el proyecto

Juan Ordóñez es un niño del barrio que tiene 8 años de edad y está en segundo de primaria, él dice que la actividad fue bonita y divertida, “las profes nos explican, sabemos que tenemos que cuidar plantas, echarles agua, cuidar la tierra, no botar basura y hacerle caso a los mayores”.

Los primeros encuentros fueron gestionados con aliados estratégicos de la CAR, Uniminuto, Aseo Internacional y otros particulares. Se realizaron 3 talleres pilotos de danzas y 3 de pintura, y luego de varios intentos se logró el apoyo de la Fundación Grupo Social.

Diego Chipo, profesional de acompañamiento de Fundación Grupo Social, habla de la iniciativa. “La fundación llega al proyecto y se aportan recursos de 5 millones de pesos, pero  esto debe ser mancomunadamente, la pretensión siempre fue vincular los valores de tolerancia y respeto hacia los niños. Se realizó una estructura  y se diseñó la segunda fase donde se hicieron los mismos talleres acompañados de profesionales, se alcanzaron a realizar tres capacitaciones  y unas integraciones de padres e hijos, y el trabajo de los valores, que es el pilar de la iniciativa”

A pesar de que hubo inconvenientes para el escenario de la actividad, puesto que  algunos encuentros se realizaron en el suelo y se desistía de dar onces a los infantes  porque no se contempló esa parte dentro de los recursos que se obtuvieron porque  eran para  pagar honorarios. Sin embargo, el 14 de julio se hizo la clausura, donde se entregaron los trabajos de pinturas en lienzo tela y papel, y se regalaron maletas, esto gracias a la  gestora social del municipio y aportes de una trabajadora social.

“De esto queda una experiencia positiva  por el compromiso de los niños con la Junta de Acción Comunal, al estar los materiales aunque no en el tiempo que se requirieron  y profesores que se pagaron gracias a la intervención de la Fundación Grupo Social, que se le habían pedido los recursos hacía dos años; sin embargo se logró entregar una galería de fotos y un mural que aún falta terminar. La jornada de los sábados contó con la asistencia de 18 a 22 niños, y  dos de ellos son personitas con capacidades especiales”,  concluyó Gloria Castiblanco,  presidenta de la JAC del barrio  Nuevo Compartir.

Por: Yineth Camila Castillo